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Muere Gutiérrez Viejo, el creador rebelde

Muere Gutiérrez Viejo, el creador rebelde

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Gutiérrez Viejo en una imagen de archivo. | MAURICIO PEÑA Ampliar imagen Gutiérrez Viejo en una imagen de archivo. | MAURICIO PEÑA
Fulgencio Fernández | 26/06/2019 A A
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Muere Gutiérrez Viejo, el creador rebelde
Obituario El músico de Lugán, creador en León del Festival Internacional de Órgano y la Capilla Clásica, catedrático, director de los coros de la ONE y compositor, falleció en Madrid a los 85 años
El organista y compositor leonés Adolfo Gutiérrez Viejo (Lugán, 1934) falleció este martes en Madrid a los 85 años, según comunicaron su viuda, la soprano Lola Arenas, y su hijo Adolfo G. Arenas.

El mundo de la música en León pierde uno de sus referentes más singulares y rebeldes, un creador infatigable en todos los sentidos, como compositor y organista pero también como creador de ideas que han marcado una época. Gutiérrez Viejo es el creador del Festival Internacional de Órgano Catedral de León y su director en las primeras ediciones, pese a las difíciles relaciones que en algunas épocas mantuvo con él, y sobre todo con el Cabildo de la Catedral, debido a su espíritu libre e independiente. También creó en León la Capilla Clásica, que después dejó en manos de un joven músico que acababa de llegar a León, el recordado Ángel Barja, pues el maestro de Lugán ponía rumbo a Alemania para continuar allí su formación y donde fue kapelmeister (maestro de capilla) en la Catedral de Munich.

También en el apartado de compositor volvió su mirada sobre su tierra con dos proyectos, ‘Superflumina’ y ‘Versos del Alto Porma’, creaciones basadas en la música tradicional de las cabeceras de los ríos leoneses la primera y la segunda dedicada a su río, el Porma, que baña su pueblo, Lugán, donde Adolfo Gutiérrez fue a una escuela en la que solía contar que “no nos podíamos imaginar que la música se escribía”. Después se fue, como tantos de su época, al Seminario, allí entró en contacto con la música siendo con el tiempo el organista de la Catedral. Le surgió entonces la posibilidad de ir a formarse en Alemania, pidió la secularización para hacerlo y como el obispo tardara en contestarle se fue sin recibirla. “No sé si sigo siendo cura”, bromeaba a veces, pero la realidad es que se casó con la soprano Lola Arenas y su hijo es uno de chelistas jóvenes con más proyección en Europa.

Catedrático de órgano en Alicante y Madrid, no fue tampoco un dócil enseñante, sufría mucho con el panorama musical español y sus posturas firmes le costaron incluso algún expediente, frente a los que también se revolvió. También muchos reconocimientos, como ser nombrado director de los Coros de la Orquesta Nacional de España; pero siempre recordaba el homenaje que le brindaron en su pueblo natal, en agosto de 2010, haciendo a sus paisanos un doble regalo: una conferencia suya sobre ‘La música en el Camino de Santiago’ y un concierto de su hijo Adolfo Gutiérrez Arenas.

Los datos fríos dirían muchas más cosas, pero lo más significativo parece ese alma de creador irreductible y vehemente, jamás se calló una verdad. Baste un ejemplo. Iba a llegar el nuevo órgano a la Catedral y al Cabildo no le pareció bien la pared en la que se iba a colocar. Un miembro del mismo argumentó que “parecía un grano en la pared limpia” y la respuesta de Gutiérrez Viejo fue contundente: “El único grano de la Catedral es el Cabildo”; lo que le supuso varios años sin poder tocar en “su” Festival.
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