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"Mi pintura puede gustar o no, pero es muy valiente"

"Mi pintura puede gustar o no, pero es muy valiente"

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El artista jienense José Domínguez posa junto a uno de sus motivos urbanos. | VICENTE GARCÍA Ampliar imagen El artista jienense José Domínguez posa junto a uno de sus motivos urbanos. | VICENTE GARCÍA
Vicente García | 22/05/2019 A A
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"Mi pintura puede gustar o no, pero es muy valiente"
Pintura José Domínguez presenta en la galería de arte Alemi la muestra ‘Una mirada al mundo’, que reúne cuadros de sus dos etapas, que se distinguen por un diferente uso del color, pasando actualmente a tonalidades más grises
José Domínguez es un pintor jienense que desde hace bastante tiempo presenta sus cuadros con motivos urbanos. Le gusta pintar la Naturaleza y sus últimas imágenes están dedicadas al mundo de las ciudades. Sus piezas han variado con el tiempo. Ha pasado de una etapa colorista en la que sus edificios, catedrales, puentes, calles y gentes se veían con una variada paleta de colores, aunque siempre con ese estilo tan suyo de carácter impresionista, dando toques de color con la espátula, que desde cerca no dicen nada y alejándose se ve lo que el autor desea mostrar.

Un rasgo valiente


La etapa actual ha variado en cuanto al colorido, en cambio los temas, esas ciudades centroeuropeas, edificios y lugares urbanos se ha mantenido con algunas diferencias. Como el mismo autor dice acerca de su pintura: «En el proceso de creación de los artistas siempre hay un punto de inflexión y he pasado de mi etapa del color a otra de tonos más grisáceos utilizando tres colores, el azul, el blanco y un poquito del bermellón». Y es la fuerza que provoca en los cuadros grises ese rojo fuerte lo que para el autor es un rasgo valiente que refuerza el cuadro, «esa valentía de ese rojo o gusta o no gusta, ahora, como te guste, arrasa. Ese toque rojo ahora mismo es mi sello».

José Domínguez presenta en su exposición en Alemi cuadros de ambas etapas. Por un lado, las ciudades coloristas y luminosas de su época anterior y, por otro, esas en las que los grises dominan el paisaje, generalmente con cielos encapotados de ambiente lluvioso, lo que hace que los reflejos de edificios y personas o los cielos sean un elemente más en la composición de la obra.

Su modo de pintar es con manchas, trabajando con la espátula y poco a poco creando cuadros en los que de cerca parece ver manchas, que no son pintura abstracta, pero alejándose se ve lo que el autor desea mostrar.

«¿Cómo se consigue eso?, –se pregunta el autor–, pues acercándote, retirándote y viendo el efecto varias veces para lograr al final el efecto deseado».

Sus cuadros pueden producir sentimientos o sensaciones diferentes según quien sea el espectador. Para unos una ciudad con grises y reflejos lluviosos puede provocar una sensación de melancolía, o de tristeza, pero para otros esa luminosidad transmite vida, serenidad, paz.

Se encuentra ahora mismo en un momento creativo y expositivo magnífico, no solo tiene exposiciones en España, sino en muchos países europeos y del resto del mundo, siempre en salas importantes. Como él mismo dice: «Veo que ahora mismo me he subido en el tren y voy por buen camino: por crítica, por ventas, sin descartar mi etapa de color».

Frente a un cuadro de la catedral de León el autor explica: «Mi pintura puede gustar, o no puede gustar, es muy personal, no realista ni hiperrealista, aquí te puede gustar o no, pero es muy valiente, el cielo, la valentía del cielo rompiendo ese reflejo con ese rojo y eso me está llevando en crítica y en ventas muy bien».

Las pinturas de José Domínguez se pueden ver en la sala Alemi, en la plaza de San Marcelo hasta finales de este mes. Hay imágenes de muchas ciudades y alguna de la ciudad de León con su peculiar estilo cargado de valentía.
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