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Mensajes claros: desde un ‘No fumes aquí’ hasta 'El Conde de Montecristo' adaptado

Mensajes claros: desde un ‘No fumes aquí’ hasta 'El Conde de Montecristo' adaptado

EL BIERZO IR

Una sesión del curso de Lectura Fácil en el Colegio Peñalba de Ponferrada, que continuará en noviembre. | D.M. Ampliar imagen Una sesión del curso de Lectura Fácil en el Colegio Peñalba de Ponferrada, que continuará en noviembre. | D.M.
D.M. | 03/11/2017 A A
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Mensajes claros: desde un ‘No fumes aquí’ hasta 'El Conde de Montecristo' adaptado
Sociedad La Asociación Lectura Fácil de Castilla y León impulsa en Ponferrada este método que busca adaptar la información escrita a personas con dificultades de comprensión
 «Si pone en el cartel ‘Absténgase de fumar en las instalaciones’, lo entenderá mucha gente. Pero si pone ‘No fumes aquí’, lo entendemos todos».

No es el único ejemplo. Soledad Carnicer y Socorro Fernández son miembros de la Asociación Lectura Fácil de Castilla y León que están impartiendo en Ponferrada un taller sobre una herramienta que lleva el mismo nombre: ‘Lectura fácil’, un método de planteamiento de textos que trata de hacerlos accesibles a las personas con dificultades de comprensión lectora.

Los alumnos del taller, la mayor parte docentes, pero también personal de bibliotecas y otros profesionales del mundo de la comunicación, cultura y servicios sociales, intentan transformar otro mensaje cotidiano siguiendo las reglas establecidas por el lenguaje de Lectura Fácil. «El usuario está obligado a depositar el material de lectura o consulta utilizado en su lugar correspondiente». La siguiente lámina del Power Point da la respuesta. ‘Deja el libro en su sitio cuando termines de leerlo’. Es un norma de una biblioteca que quizá muchos más usuarios comprenderían mejor si estuviese redactado del segundo modo.

Asociaciones en distintos países del mundo, desde hace varios años también es España, llevan unos años implicándose cada vez más con esta herramienta llamada ‘Lectura Fácil’ que trata de acercar la información escrita a personas con dificultades de comprensión lectora, tanto permanente, como temporal. Pueden ser principalmente sus beneficiarios personas con discapacidad intelectual, pero también , por ejemplo, personas mayores que han visto mermadas sus capacidades para concentrarse o comprender, inmigrantes en proceso de inmersión lingüística en un país, escolares con alguna dificultad de aprendizaje, personas de baja alfabetización o con bajo hábito lector.

La Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Castilla y León ha concedido al colegio público Peñalba de Ponferrada un proyecto de formación sobre este método, por entender que podía ser útil para el profesorado o gente de la comunidad educativa o de su entorno cultural o social.

Es la Asociación Lectura Fácil de Castilla y León, que ha desarrollado tres talleres más de este tipo en Castilla y León, quien desarrolla el curso, el primero que se celebra en León destinado a profesionales del ámbito educativo.

Varios profesores, convertido en alumnos en este curso impartido en el colegio Peñalba, vieron enseguida aplicación práctica de esta herramienta en su área de trabajo. «En el planteamiento de los exámenes, por ejemplo. Muchas veces ves que los niños se saben los contenidos, pero no responden bien a las preguntas porque no interpretan bien los enunciados», apunta una de las docentes.

Es un recurso de accesibilidad, como lo puede ser una rampa de acceso para sillas de ruedas a un edificio No se trata de darlo todo masticado. Pero si de hacer que todo el mundo pueda comprender un mensaje. Por eso, esta herramienta, la Lectura Fácil, es un recurso de accesibilidad «como lo es una rampa de acceso a las sillas de ruedas a un edificio», compara Soledad Carnicer, filóloga y bibliotecaria y responsable Club de Lectura Fácil de Valladolid.

«La idea con esta difusión que hacemos nosotros es intentar llegar al máximo numero de personas, instituciones, colectivos, que les pueda ser de interés», explica Socorro Fernández.

Los ámbitos de aplicación de esta herramienta son múltiples y el objetivo es que los textos de uso cotidiano puedan estar adaptados a Lectura Fácil, desde documentos administrativos, informes médicos, folletos turísticos, mensajes de señalización o indicaciones de información pública hasta textos literarios.

Existes desde autores y editoriales que trabajan ya en la creación de textos literarios en lenguaje de Lectura Fácil, hasta adaptaciones de cuentos o grandes obras de la literatura como ‘El Conde de Montecristo’ o obras clásicas libres de derechos, si bien el mercado también es por el momento limitado. «Ojalá hubiera más obras actuales, y posiblemente los autores se irán dando cuenta que la adaptación de su obra a Lectura Fácil atraiga a más lectores hasta su obra original», explica Soledad Carnicer. De hecho, los estudios que maneja el colectivo hablan de que la Lectura Fácil es simplemente una herramienta de tránsito hacia una lectura más convencional para personas que no se sentían atraídas por la lectura o de bajo hábito lector.

Uno de los objetivos del colectivo es que todas las bibliotecas públicas dispongan de un espacio dedicado a publicaciones de Lectura Fácil y que cada vez se editen más obras literarias.

«Falta un poco, pero las administraciones ya se están concienciando, ahora ya está teniendo una respuesta, las administraciones piden adaptaciones de textos, incluso», como un mecanismo más para permitir un derecho universal como es el acceso a la lectura, a todo el mundo.

Una idea por linea, frases ordenadas y en voz activa, lenguaje claro y directo, ausencia de verbos impersonales. Nada de metáforas y dobles sentidos, formatos claros o números en dígito forman parte de las reglas establecidas para que cualquier tipo de texto lleve el logotipo de certificación de Lectura Fácil, como cualquier otro sello de garantía de accesibilidad.
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