Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies.
ACEPTAR
Publicidad

'Mahoma' fue a Chonita

'Mahoma' fue a Chonita

CULTURAS IR

La poeta con los compañeros del Ágora que acudieron. Ampliar imagen La poeta con los compañeros del Ágora que acudieron.
Fulgencio Fernández | 15/04/2019 A A
Imprimir
'Mahoma' fue a Chonita
Cultura Chonita, la poeta de 94 años que vive en una residencia de ancianos de León vivió este domingo emocionada una jornada cuando se presentaron varios de los poetas habituales en el Ágora para rendirle un homenaje
A Chonita se le ocurrió musitar al lado de uno de los padres del Ágora de la Poesía que «yo también escribo poesía».

Aquella frase desencadenó una rueda de acontecimientos que este domingo tuvo su día central y más emotivo. A Chonita le gusta la idea del Ágora, pero no está ella en condiciones de acudir a las 11 de la noche y a la intemperie. Pero no es un obstáculo insuperable para estos poetas del lugar «donde la poesía no compite... se comparte».

El Ágora tiene su espacio... pero no solo. Y pensaron en el viejo dicho: «Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma»; es decir, «la poesía va a Chonita».

Y fue. Allí se presentaron los Ramiro Pinto (que fue quien escuchó la frase), El Caminante, Ana Ibys, Felisa, Merayo... y unos cuantos más. «Y más hubieran ido, pero no había sitio».

Chonita, acompañada de su hijo, no se lo acababa de creer, no escondía su emoción al escuchar sus propios versos en la voz de aquellos poetas.

Su hijo leyó otro poema y les recordó: Víctor B. Carro les agradeció el gesto y les recordó: «Lo de mi madre es poesía desde el pueblo y para el pueblo sobre la que, en última instancia, se sustenta la gran literatura poética, sea cual sea la lengua en la que se escribe o recita».

Mucho disfrutaron asimismo los otros habitantes de la residencia y, cómo no, los poetas del Ágora.
Volver arriba
Newsletter