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Luis Vázquez: "Tras la pandemia habrá un renacer en investigación y conocimiento"

Luis Vázquez: "Tras la pandemia habrá un renacer en investigación y conocimiento"

EL BIERZO IR

El físico, Luis Vázquez catedrático de Matemática Aplicada en la Universidad Complutense, natural de Narayola. Ampliar imagen El físico, Luis Vázquez catedrático de Matemática Aplicada en la Universidad Complutense, natural de Narayola.
Diana Martínez | 22/02/2021 A A
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Luis Vázquez: "Tras la pandemia habrá un renacer en investigación y conocimiento"
Ciencia Con motivo del aterrizaje en Marte de Perseverance, el físico berciano, investigador en otra misión de la Nasa, la Curiosity, analiza aspectos de actualidad y ciencia
«Sentir que algo que habías tocado con tus dedos había llegado a Marte, que has colaborado con un hito tecnológico de envergadura» es una emoción posiblemente tan difícil de describir para un científico implicado en la misión, como complicado de imaginar para cualquier otra persona.

El científico berciano Luis Vázquez (Narayola, 1949) catedrático de Matemática Aplicada en la Facultad de Informática de la Universidad Complutense de Madrid, doctor en Ciencias Físicas, rememoró hace unos días, con el aterrizaje del robot Rover Perseverance en la superficie de Marte, las sensaciones que tuvo en el año 2012 cuando ocurrió lo mismo con la misión en la que él participaba, el Mars Science Laboratory de la Nasa, que llevó otro robot, el Rover Curiosity, a posicionarse sobre el Planeta Rojo. Para aquella misión el profesor Vázquez estructuró, como investigador principal, la participación española en el proyecto.

La Curiosity integraba un equipo español de instrumentos meteorológicos llamado REMS, por sus siglas en inglés, una estructura «que es la que también va ahora en el Perseverance modificada en algunas cosas», explica el físico berciano.

Tuve el honor de ser el investigador responsable de estructurar la participación española en Curiosity. Estamos hablando de haber empezado en 2002 o 2003, la carrera espacial es de fondo.  La misión Curiosity sigue en marcha en la exploración de Marte, actualmente en fase de interpretación de datos ofreciendo ya resultados a sus científicos. «Tuve el honor de ser el investigador responsable de estructurar esa participación española. Estamos hablando de haber empezado en 2002 o 2003, la carrera espacial es una carrera de fondo. Allí se vio lo bueno de una misión como fue la primera en la que participó España en la que lo importante, aparte de tener éxito, por supuesto, es la generación de un entorno de investigación científico y tecnológico que se ha traducido en formar a gente desde las universidades, gente para hacer el doctorado».

Y ahí están los enlaces que unen al profesor Vázquez a la actual misión de Perseverance. Y es que, afirma con orgullo y entusiasmo, como en ese entorno de investigación que se generó alrededor de la misión de Curiosity, «un estudiante que en aquel momento hizo la tesis en la Complutense con dos codirectores, Francisco Valero y yo, forma parte del equipo científico de Perseverance». Se trata de Germán Martínez Martínez. «Él es el experto en cuestiones de humedad y atmósfera» de la actual misión, recuerda Vázquez.

También tiene un papel principal otro de sus colaboradores, José Antonio Rodríguez Manfredi, doctor ingeniero del Departamento de Instrumentación y Exploración Espacial del Centro de Astrobiología responsable del instrumento MEDA (Mars Environmental Dynamics Analyzer) que lleva Perseverance. Un instrumento que se compone de conjunto de sensores distribuidos por el cuerpo y el mástil del rover desarrollados para medir las condiciones meteorológicas, de radiación, así como el vapor, el polvo y hielo en suspensión.

Manfredi, que ha sido un rostro mediático en los últimos días debido a su papel en este proyecto, «trabajó muy estrechamente en Curiosity y seguimos teniendo mucha colaboración», explica el profesor Vázquez, que contará con el ingeniero en varias de sus clases en la Complutense en unas conferencias de las que está seguro, incentivarán a muchos de sus alumnos. «Para los alumnos es muy beneficioso porque es tener en primera persona a quien ha vivido todo esto».

Mientras la misión Perseverance da sus primeros pasos sobre Marte, el equipo de Luis Vázquez continúa con el estudio de datos las otras misiones en marcha, como los del espectómetro SPICAM a bordo del orbitador de la misión europea Mars Express y su radar MARSIS. O los que proporciona la estación REMS de Curiosity. «En una misión se generan muchos datos y pasa mucho tiempos hasta que se interpretan todos. Algo de lo que estamos haciendo ahora en el grupo es la interpretar la observación de auroras en Marte. Como las auroras boreales y australes que se producen en La Tierra por los campos magnéticos, en Marte no hay un campo magnético global, son campos locales, pero se ha observado la radiación emitida por partículas». El cruce de datos permite predicciones, explica el profesor. «Se trata de relacionar y así predecir cuando va a haberlas. El manejo de datos es impresionante» tras el trabajo de muchos años.

Pero sí apunta que este año es «un punto de inflexión» por las tres misiones que va a haber a Marte. La de la Nasa, otra de Emiratos Árabes que ha llevado un orbitador y una misión China con orbitador y ‘lander’ es decir, un módulo de aterrizaje, que también se posicionará en la superficie.

Lo que ha afectado la pandemia del coronavirus es que se ha aplazado previsiblemente hasta 2022 otra cuarta misión que estaba programada, la de las Agencia Espacial Europea y  Agencia Espacial Rusa «una misión que será un gran reto, es un proyecto que tratará de colocar por primera vez también su lander en Marte».

Son los jóvenes, los que tienen tiempo y el entusiasmo para estar en ese prometedor porvenir del desarrollo y el avance El profesor Vázquez habla con pasión de tos estos proyectos, convencido de que su divulgación pueden generar «atracción y sugerencia entre los jóvenes, que son el motor del futuro. Estamos viviendo y vamos a vivir aún más, tras la pandemia, un renacimiento en el conocimiento, como ocurrió tras la gripes española el siglo pasado con el desarrollo de la mecánica cuántica» y otras disciplinas. Hoy en día no hay bicarbonato para digerir lo que ocurre en el día anterior. No solamente en política o a nivel social, sino también en el ámbito científico y tecnológico» y son los jóvenes, dice, «los que tienen tiempo y el entusiasmo» para estar en ese prometedor porvenir del desarrollo y el avance.

Su nuevo proyecto: Seguimiento de la pandemia del covid con satélites


Aunque la llegada de Perseverance a Marte es la excusa para hablar con el profesor Vázquez de la actualidad de sus proyectos espaciales, lo cierto es que cada charla con este científico berciano desborda descubrimientos y nuevos proyectos en los él y su equipo de la Universidad Complutense están implicados, no sólo vinculados a la carrera espacial.

Y es que acaban de concederles un proyecto europeo de investigación, llamado EYE con el que se trata «de establecer toda una estrategia de seguimiento de la pandemia del covid-19 mediante los satélites. Es un estudio por satélites, que ya hicieron ver cómo había bajado la contaminación y que puede ofrecer una panorámica de ocupación de playas, de hangares de aviones, de barcos, contenedores, de flujo de contaminación, todos estos factores y su repercusión económica, es un proyecto muy amplio con utilización de recursos informáticos masivos y a gran escala».

Este proyecto está ahora con la estructuración burocrática, complejos pasos que muchos jóvenes investigadores ven como obstáculos en sus carreras. Pero al respecto, explica «a mí me gusta decirles que incluso hay que agradecer los problemas, porque es una oportunidad de estímulo para buscar soluciones para ser proactivos».

Habrá trabas y habrá frenazos como los que puede causar la pandemia, pero, recuerda el profesor Vázquez, con la frase que se le atribuye a Galileo después de haber sido obligado a retractarse de sostener que la Tierra giraba alrededor del Sol: ‘Eppur si muove’-y sin embargo, se mueve- . Y afortunadamente, la investigación y la ciencia se sigue moviendo también, tal y como Galileo supo que se movía la Tierra.

"Los fondos de Transición tienen que servir al Bierzo"


Aún involucrado en tan magnos proyectos, sigue muy interesado en su tierra natal y vinculado a ella. Hace años intentó poner la visión y planificación científica del proyecto del Parque Científico y Tecnológico del Bierzo, que quedó años después en punto muerto. Pero está convencido de las posibilidades del futuro de desarrollo de la comarca aprovechando la oportunidad de los fondos europeos y los llamados de Transición Justa.

Por ejemplo, cita una importante innovación como es el proyecto del Laboratorio Apícola de Camponaraya que conoce bien. Esos fondos «sirven, tienen que servir para el Bierzo. La innovación va por muchas vías. Una de ellas es el teletrabajo, que implica mejorar la infraestructura de telecomunicaciones, de conectividad en todas las zonas del Bierzo», dicen, o el desarrollo "de la telemedicina sería importante para el Bierzo de una manera apropiada, claro. La usa el ejército, resolvió problemas en los barcos, en territorios como Asturias se utiliza bastante por al dispersión de la población", que permite una atención directa, on line y con segunda opinión de forma sencilla.

Además, pide, sacar partido del Centro de Ciberseguridad de León para desarrollos y servicios a nivel local y familiar. Y otra de las opciones por las que cree que debe haber una clara apuesta son las Smart Citys, conceptos con los que posiblemente no está familiarizado el gran público, pero que implica cuestiones depuración de aguas, gestión de basuras, turismo... y muchas más cosas «y el Bierzo tiene que pedir ahí» a esos fondos que llegarán, opina.
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