Ayer la última playa esperaba a Noelia Morala o Ana Fernández. Playa para Moralina o Anina. Su largo conflicto liguero del último título de femenina tenía que llegar ayer a la playa, era el último corro y llegaban empatadas.
Ana, mucho más centrada, esperó el momento de atacar a Noelia, lo encontró. Primera Liga para ella Siempre van juntas, ayer esperaban la hora de la verdad separadas. Noelia iba a ver a su sobrina (la hija de Víctor Manuel)que llegó a la grada, sonriente, «es la más guapa».
Ana calentaba, seria, muy cerca de Aydi,quien había sido su monitora en su anterior deporte, gimnasia rítmica. No miraba para nadie, no escuchaba, a lo suyo, cuando escuchó el resultado del sorteo. «Primer combate de la tarde:Noelia Morala contra Ana Fernández». Olo que es lo mismo, corro y liga de una tacada». Morala regresa de la grada.
Se agarran. Se conocen. Se temen. Esperan. Juegan sus cartas y a falta de pocos segundos Moralina se descompensa, Anina sigue el ataque. Entera para ella, a la que mira Noelia repitiendo lo del último corro:«No me tiró, me caí sola». Tal vez, ya podía ir a ver a su sobrina. Ana, con la tranquilidad de ser campeona remató ganando el corro ante la prometedora Nerea Lorenzo.
En los otros dos pesos ‘la playa ya tenía dueño’. Luzma volvió a ganar por no tener rival, triste imagen otra vez;y María Rubiera cerró el año como lo empezó, en más que digna campeona. No lo tuvo fácil, tuvo que tirar a sus rivales más fuertes:Vanessa y las dos gemelas de Puente, Paula y Edili. Y se acabó.
Rodri, ‘El Rubio’, a la última playa
El otro título en juego, con posibilidades al menos, era semipesados, entre el líder Fernando y Rodri. El Rubio y La Perla. Si el primero quedaba por delante del de Cistierna sería Campeón pero, vaya por delante, lo dejaron para la última playa. Se decide en Boñar, en la última playa.Estaban pendientes del bombo, que pronto aclaró que los dos candidatos no se verían hasta la final... Si llegaban.
Se notan los nervios. Rodri va a vendarse, coloca el tobillo y el doctor Martín se lo venda. Cuando le pregunta si «está bien así» La Perla de Cistierna despierta:«¡Ostia, para, para, que no es el tobillo lo que tengo mal, que es el pie».
La victoria de Rodri deja la solución de semipesados para Boñar, aunque ‘El Rubio’ llega aún en ventaja Muy cerca El Rubio reconoce que ha perdido confianza. Pregunta sobre las posibilidades que hay. No ganar le supone prolongar la incertidumbre.
Son dos tipos peculiares. Saben que puede haber empate final y Rodri pregunta:«¿Si hay empate gana Fernando?»
- ¿Porqué?
- No lo sé, pregunto.
- Creo que ganas tu por los enfrentamientos directos.
- Me has matado, ahora me pongomás nervioso, marcho.
Ylos dos retoman la premisa. «Si luchamos hoy la final». Y hacen bien porque en la semifinal a Fernando le toca con un Morala que ha saltado a semis y es imprevisible. «Yo vengo de conducir un tren en Cataluña, ¿a mí qué me preguntas cómo estoy?».
Ysiembra el pánico. Se adelanta con caída y media a El Rubio, que se rasca la cabeza y, además, se hizo daño en el hombro. Pero reacciona y a base de coraje levanta el combate. Sonríe.
Los dos saben lo que se juegan, pero no son de «bajera y a la espera», se la juegan a ganar. Rodri, confiado con las últimas victorias, le da caída y media. Fernando se sabe bloqueado, mira hacia la grada, busca una palabra y en un arranque de luchador logra una entera. Pero sólo fue un espejismo. Rodri remata con mucha clase. Otro corro y ya son 9 este año, como El Rubio.
- Otra semana más así, a mí me matan;dice Rodri por lo bajo.
- Y ahora entro a trabajar, qué vueltas me va a dar la cabeza mientras coloco cables, dame un Ibuprofeno;dice Fernando El Rubio.