En variación interanual, los precios en Castilla y León subieron en todos los apartados a excepción de ocio y cultura, y de menaje, con una caída del 0,6 y del 0,5 por ciento respectivamente. Los mayores incrementos en el último año se registraron en transporte, con una subida del 2 por ciento, por delante de hoteles cafés y restaurantes (1,7 por ciento), las bebidas alcohólicas y tabaco (1,6 por ciento), y los alimentos y bebidas no alcohólicas (1,5 por ciento). También se registraron subidas en la vivienda (1,3 por ciento), medicina (0,7 por ciento), enseñanza (0,6 por ciento), vestido y calzado (0,5 por ciento), y comunicaciones (0,2 por ciento).En la comparación con noviembre, los precios en la comunidad se mantuvieron sin variaciones, igual que sucedió en el conjunto del país. Los descensos se produjeron en vestido y el calzado (-2,6 por ciento), comunicaciones (-0,4 por ciento) y alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,1 por ciento). Por el contrario, se registraron incrementos en ocio y cultura (1,4 por ciento), hoteles, cafés y restaurantes, transportes y bebidas alcohólicas y tabaco (0,3 por ciento en cada caso), y vivienda (0,1 por ciento), mientras que no hubo cambios en menaje, medicina y enseñanza.
Por comunidades, Baleares fue la región donde más se elevó el IPC en tasa interanual con un incremento del 1,3 por ciento, por delante de Cantabria, Galicia, Madrid y Cataluña (1,2 por ciento), Andalucía, Canarias, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y País Vasco (1,1 por ciento). Por el contrario, las menos inflacionistas fueron Murcia, Navarra y La Rioja (con el 0,6 por ciento), seguidas por Extremadura (0,8 por ciento), y Aragón y Asturias (0,9 por ciento).
Por provincias, los precios se elevaron en todas. León lideraron los incrementos con un 1,3 por ciento, por delante de Segovia (1,2 por ciento), Soria y Valladolid (1,1 por ciento), Ávila y Palencia (1 por ciento), Burgos (0,9 por ciento), y Salamanca y Zamora (0,8 por ciento).