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Los personajes del tío Ful: Lucinio de La Mata

Los personajes del tío Ful: Lucinio de La Mata

LNC VERANO IR

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Fulgencio Fernández y Laura Pastoriza | 03/08/2019 A A
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Los personajes del tío Ful: Lucinio de La Mata
Personales Supera los 90 años, lleva la historia local del siglo en la memoria y la ironía como arma
Hablar con Lucinio el de La Mata de Curueño es como recibir una lección de historia local aliñada de anécdotas y la ironía de este paisano que ya supera los noventa años, «muy trabajados», lo que le lleva a lamentar que «con lo bien que se vive ahora yo creo que lo malo que me pasó es que nací antes de tiempo, en años duros, de mucho trabajo». En su caso siempre dedicado a la ganadería, la misma profesión que ha heredado uno de sus hijos, pero...

- En mis tiempos, que en este pueblo viviríamos al pie de 150 personas, había ganado en todas las casas. Ahora quedan dos ganaderos y sobra uno».

- ¿Cuántos quedáis en La Mata en invierno?
- Casas abiertas cinco, seremos entre 15 y 18 habitantes.

- ¿Y qué tal?
- Pues depende para qué. La vida en el pueblo es muy solitaria pero por otro lado no te molesta nada.

- Me han dicho que todavía andas con el ganado.
- A veces le llevo las vacas al hijo para los prados, para entretenerme, que trabajo no es y cómo se hace lo tengo bien aprendido.
Lucinio es noticia estos días porque se cumplen los 50 años del teleclub del pueblo y precisamente él fue uno de los que acudió al Hostal de San Marcos a recogerlo, con Antonio, fallecido hace unos días.

- ¿Tan importante fue el teleclub para que ahora se celebre el aniversario y todas esas cosas?

- Más de lo que parece. Ya te he dicho que eran años de mucho trabajo, estabas todo el día a las faenas ganaderas y al llegar la noche el teleclub era la diversión que había, íbamos a ver la televisión, a mí me gustaba el boxeo a otros los toros, recuerdo el día que llegaron a la luna, que estábamos atentos a todo;y también íbamos a jugar la partida, a la brisca o al tute, hasta se hacían campeonatos.

- Dicen que al tute lo controlabas todo.

- Ahí tengo la casa llena de trofeos, no se me daba mal.
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