La yincana de los Van Gogh: sacar el cine de la sala para que los leoneses vuelvan al cine

Los cines de la capital provincial pondrán en marcha una iniciativa para que los habitantes encuentren varias entradas escondidas en distintos puntos de la ciudad

27/02/2026
 Actualizado a 27/02/2026
María Tascón lleva ocho años trabajando en los cines leoneses. Desde hace tres, es una de las encargadas. | SAÚL ARÉN
María Tascón lleva ocho años trabajando en los cines leoneses. Desde hace tres, es una de las encargadas. | SAÚL ARÉN

Podría parecer que las salas de cine son espacios cargados de una magia que encarnan las motas de un polvo que convierte la luz en imágenes preciosas. Podrían parecerlo porque lo son, pero hace tiempo que una de ellas no es únicamente ese lugar mágico donde las proyecciones se acoplan y solapan sin turbarse y el olor a palomitas se extiende entre butacas que hacen las veces de sofá hogareño. Hace tiempo que los Van Gogh abrieron la puerta de la ceñida programación cinematográfica para asomarse a un mundo donde «ópera, ballet, documentales de arte, maratones infantiles, películas de ensayo y otras que no son totalmente comerciales» tienen cabida.

Así lo explica María Tascón Montalvo, que hace ocho años dejó el traje de espectadora en casa para entrar a trabajar en el espacio del que, desde hace tres, es la encargada. Habla bajo los corazones que, desde el día de San Valentín, cuelgan del techo de la entradilla del espacio, frente al corazón de madera que corona el hall, a modo de bienvenida antes de entrar al pasillo que lleva a las salas. «Es una campaña para enamorados del cine, para que volvamos a enamorarnos del cine», explica, señalando la estructura de madera: «La gente echa sus corazoncitos dentro con su nombre, el título de una peli, una frase o algo que le guste del cine y, cuando rellenemos el corazón completo, serán expuestos en la parte trasera del edificio, haciendo un poco de simbología a los puentes de los enomorados con los candados».

Las bodas de plata de ‘La novia cadáver’ y un Halloween macerado con la icónica saga ‘Saw’ también han tenido su espacio. Y es que el calendario dicta la decoración de los Cines Van Gogh; la literatura será la próxima protagonista con motivo del Día del Libro. «Siempre intentamos que haya algo para que quien venga no encuentre el cine como algo monótono; que todo el mundo recuerde el día que fue al cine», apunta la encargada de unos cines que abrieron por primera vez sus puertas en 1989 y cuyo público habitual es, en palabras de Tascón, de «una edad media muy alta».  Es por ello que la encargada trabaja por conseguir que la gente «vuelva» al espacio. «Hacemos pases con colegios para que los niños, desde muy chiquititos, cojan ese fervor, ese amor al cine», continúa: «Es duro luchar contra plataformas, contra la IA y contra todo, pero venir al cine es una experiencia que solo se puede vivir dentro de una sala».

‘La novia cadáver’ y ‘Saw’ han sido algunos de los protagonistas en la decoración de los Cines Van Gogh de la capital provincial.SAÚL ARÉN
‘La novia cadáver’ y ‘Saw’ han sido algunos de los protagonistas en la decoración de los Cines Van Gogh de la capital provincial. | SAÚL ARÉN

No fue fácil después de la pandemia. A los Van Gogh les «costó casi un año poder abrir las salas de forma normal». «Somos una hostelería mezclada con cultura y la cultura es la gran olvidada», analiza la encargada: «Todo el mundo quiere volver a tomarse una caña, pero cuesta mucho volver a ver una película en el cine». Así, frente al poder inconmensurable de las plataformas, este espacio de la capital provincial ha encontrado en las redes sociales (@cinesvangogh) un gran aliado. Para celebrar haber alcanzado sus primeros mil seguidores en Instagram, cinco entradas permanecerán escondidas desde el 2 hasta el 6 de marzo –una para cada día– en distintos enclaves de la ciudad. Para encontrarlas, los espectadores deberán estar atentos a las historias de Cines Van Gogh, que irá desvelando algunas pistas de la localización.

«Intentamos sacar el cine a la calle para esa juventud que a lo mejor se mueve en torno a las plataformas u otro tipo de visionado que no es en el propio establecimiento», dice Tascón: «Las redes sociales pueden acercarnos más a ese público que ahora está un poquito más distanciado de lo que es el cine físico». Sin miedo a esa corriente tan generalizada que sitúa el final de la vida de las salas de cine en rincones inminentes, la encargada recurre a una analogía: «Decían que los coches antiguos estaban obsoletos y se han acabado convirtiendo en clásicos».

Así son los Van Gogh: un multicine clásico de León, pero también un clásico del cine en la ciudad. Para que de igual forma se siga manteniendo trabaja cada día la encargada María Tascón Montalvo y el resto de empleados de una plantilla de diez personas que velan por conservar el alma de un espacio que se torna segunda casa para tantas personas. Lo hacen sacando el cine de las salas para que sus menos oriundos regresen a ellas. Para que vayan por primera vez y aprecien las motas de polvo que obran su magia sobre las butacas de los Cines Van Gogh.

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