Y la modestia del lugar, acorde a la historia de estas tierras, hace que su creador, guía, director y dueño, que todo es el Padre Demetrio, le haya bautizado como El Trastero del P. Demetrio. Pues este agustino ha ido recogiendo con infinita paciencia y generosidad piezas, utensilios, aperos... hasta un cuidado telar.Le ha dedicado este singular agustino muchas horas de restauración, limpieza y cuidados para que sea un atractivo museo etnográfico. O algo así.
Un rincón acogedor en el que vas recorriendo la historia reciente, y no tanto, de estas tierras. Una historia que estará mucho más documentada y cargada de anécdotas si la sigues con las explicaciones que el padre Demetrio te va dando de cada pieza, de dónde procede, qué familia la tenía, dónde la conservaba, qué faenas realizaba... Y maravillosas historias de las gentes que un día llevaban aquellas lecheras, subían a aquellos trillos o tejían en ese telar que aún sería capaz de dar alguna manta.
Encontrarás piezas únicas, que seguramente nunca habías visto en ningún otro lugar, pues la historia de los afanes y los días en La Cabrera esconde historias que parecen leyendas, paisanos que parecen personajes de novela, y podrían serlo.
¿Alguna en especial? Vete y descúbrela. Allí lo especial es el lugar y las historias que guarda.
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