https://www.observersciencetourism.com
Observer, empresa certificadora de destinos de turismo científico, entrevista a la química leonesa Susana Blanco Rodríguez, doctora en Ciencias Químicas y profesora titular en el área de química física de la Universidad de Valladolid, quien nos habla de sus investigaciones, nos explica la importancia de la química, de la divulgación científica y del turismo científico en relación con los elementos químicos que habitan en la provincia de León.
–¿Para empezar, ¿qué es la Química?
–Definir la Química es muy complicado. Podemos hablar de Química Física, Química Nuclear, Química Orgánica, Química Industrial, etc. La química abarca muchos conocimientos y además está muy relacionada con otras ciencias, como las matemáticas o la física, donde la dependencia entre todas ellas es alta, por lo que definirla se me hace difícil. Se podría decir que la química es la “Ciencia que estudia las moléculas, sus transformaciones y la energía implicada en esos procesos” pero no deja de ser una definición parcial. Podríamos decir en cierto modo que “la química es o está el origen”, ya que el universo se originó por el choque de partículas que dieron lugar a átomos, la unión de estos a moléculas que se unieron entre ellas hasta construir el mundo que conocemos. Diríamos que los átomos son las letras, las moléculas las palabras y el mundo es un gran libro construido con ellas.
–¿Para qué sirve la química?
–No creo que sea cuestión de darle una utilidad práctica, que por supuesto la tiene. El tema de fondo es que la química define la vida, nos define a los seres humanos. A nivel microscópico, de lo que “no vemos” a simple vista, la vida existe porque hay reacción química, es decir, los enlaces de una molécula se rompen y se forman otros nuevos dando lugar a nuevas moléculas; por tanto, “sin reacción química no hay vida”. En el día a día, la química está en los alimentos , en los jabones naturales, en las energías limpias, en la vacuna que se está investigando para acabar con el Sars Cov-2, la química es vida.
–Centrándonos en tu especialidad, ¿podrías explicarnos cuál es el objeto de estudio de la Química-Física y la Química Cuántica y qué aportan a la sociedad?
–La Química Física es la base de la Química. Abarca áreas como la termodinámica, es decir, los intercambios de calor en reacciones químicas, la cinética, que estudia de la velocidad y los mecanismos de los procesos químicos o desde un punto de vista microscópico, la Química Cuántica. Este área de la Química Física analiza la energía de la moléculas o átomos en función de su distribución electrónica, la forma que tienen de vibrar y su estructura, lo que hace que su comportamiento cuando interacciona con la radiación sea único para cada una de ellas. Estos estudios constituyen la Espectroscopía y poseen múltiples aplicaciones y beneficios para la sociedad. Por ejemplo, la luz o radiación infrarroja se está utilizando para detección de roturas musculares, mediante la medición de la temperatura en las zonas del cuerpo que estén afectadas. También se aplica en la industria alimenticia, farmacológica, para la detección de compuestos en los procesos de síntesis, así como en técnicas forenses, desde la autentificación de obras de arte, como en aduanas o en la investigación policial.
–¿Qué es la espectroscopía y cuáles son sus aplicaciones?
–Como te comentaba antes la espectroscopía estudia y determina propiedades de las moléculas presentes en la materia al someterlas a radiaciones de diferentes energías o frecuencias; con radiación de microondas se estudia la estructura, es decir los ángulos y distancias entre los átomos en una molécula; con radiación infrarroja se analiza como vibra una molécula, es decir cómo se pliega o estira, por ejemplo, pudiéndose determinar entre otras propiedades la energía necesaria para para romper los enlaces de una molécula. Por otro lado, con la radiación ultravioleta se investiga la distribución de los electrones, dando lugar a diferentes técnicas como puede ser la fluorescencia o la fosforescencia, más común y conocida, ya que es la que se utiliza en la mayoría de los carteles de salida de emergencia. Este hecho también se ha observado, por ejemplo, en minerales que brillan y cambian, aparentemente, de color cuando se les ilumina con una determinada luz. Otra aplicación que también puede ser conocida, y que la utiliza la policía científica, en la que se utiliza con la molécula de luminol, cuando esta reacciona con el hierro de la sangre y se le ilumina con radiación ultravioleta emite una luz azul luminosa, pudiendo detectarse de esta manera restos de sangre en la escena de un crimen, aun cuando su cantidad sea muy pequeña.
–¿Qué es el GIER?
–Es un grupo de investigación, sus siglas significan “Grupo de Investigación de Espectroscopía de Rotación” del que formo parte en la Universidad de Valladolid. Utilizamos un espectrómetro de microondas para observar la estructura de moléculas. Realizamos, por ejemplo, el estudio de biomoléculas analizando su estructura y comportamiento frente a otras moléculas que estén presentes en su entorno y con las que puedan interaccionar; en esta línea recientemente hemos obtenido importantes novedades sobre la formamida (representa la unión entre los aminoácidos que conforman las proteínas) en las que hemos visto que en sus complejos con agua una molécula de formamida puede reemplazar dos moléculas de agua. Esto es de gran importancia en ciencia básica, lo que nos refuerza en la idea de que la investigación en todos sus campos es esencial para el desarrollo y progreso científico. http://gier.blogs.uva.es
–¿Crees que es importante la divulgación científica?
–Creo que la divulgación de la Ciencia es fundamental. Como docente, complemento mis clases ajustadas al currículo oficial en el aula con temas de divulgación. Es importante que los alumnos sepan que los conocimientos que adquieren están relacionados con la realidad que los rodea, hay ejemplos sencillos como que el ácido ácido fórmico se encuentra en las hormigas y el ácido anísico está en la planta del anís. Pero además la investigación que sobre estos compuestos hemos llevado a cabo se ha publicado en un medio internacional para el que realizamos la portada del volumen en que se publicaron los resultados. Además, como divulgadora he impartido algunas conferencias, colaboro en exposiciones y durante años he participado en la organización de la Olimpiada Química en la Universidad de Valladolid.
–¿Crees que el Turismo Científico y, en concreto, el Turismo Químico son necesarios para conocer, valorar y disfrutar de espacios culturales y de naturaleza bajo la mirada de la Ciencia?
–El viajero científico encuentra en un mismo espacio natural varias temáticas: geología, química o botánica. También en un espacio museístico hay arte, arquitectura y química. Por tanto, es necesario por supuesto el concepto de Turismo Científico que engloba casi siempre varias disciplinas en el mismo espacio. Pero hay que decir que alomejor el Turismo Químico podría servir para poner en valor los aportes tan importantes de la química para la humanidad en general y en particular para el disfrute de esculturas, pinturas, bosques o montañas y yacimientos de minerales.
–¿Podrías mostrarnos algunas rutas de Turismo Químico en la provincia de León que tengan como protagonistas los elementos químicos o sus compuestos?
–Viajar por León es dibujar el “mapa químico” de la provincia. Desde el oro en las Médulas, hasta el carbonato de calcio de los espeleotemas de las Cuevas de Valporquero, pasando con los vestigios de carbono que han dejado las minas de carbón como el pozo Julia en Fabero, o la ruta de las fuentes de Noceda del Bierzo cuyas propiedades medicinales derivan de su especial composición química. También citaré la Mina la Providencia, en el municipio de Cármenes, donde encontramos la villamaninita, mineral que contiene elementos químicos como el cobre (Cu), níquel (Ni), cobalto(Co) hierro (Fe) y azufre(S), que dan lugar a un negro brillante espectacular. Ah, y no podemos olvidar la variedad de colores de las hojas de los árboles de hayedos como el de Ciñera, el de Busmayor o el de Orzonaga que se muestran diferentes en cada estación. Para el turista químico la belleza se debe, una vez más, a los compuestos químicos que se presentan en cada estación: el verde de clorofila, que posee magnesio (Mg) en su molécula, carotenos y flavonoides para amarillos y naranjas y antocianina para el color rojos y magentas. Y la fluorescencias de la Cueva de Llamazares también son un lujo para los turistas químicos.
–Eres una apasionada de la Semana Santa de León en la que participas activamente desde hace muchos años. ¿Podríamos decir que la Semana Santa de León tiene química?
–Por supuesto que sí. Desde la limonada, bebida típica de la Semana Santa de León, en la que encontramos sacarosa (azúcar), el alcohol etílico que proviene de la fermentación del mosto de la uva, el ácido cítrico del limón y el aroma de la canela, hasta las espectaculares tallas coloridas con pigmentos cargados de elementos químicos, pasando por las flores que arropan a las espectaculares esculturas que nos deleitan con sus olorosos compuestos químicos aromáticos. Pero no solo la Semana Santa de Leon tiene química, sino todo León, tanto su ciudad como su provincia.
Para saber más sobre los compuestos químicos, la esencia y los aromas de las plantas : http://www2.izt.uam.mx/newpage/contactos/revista/92/pdfs/plantas.pdf
"Viajar por León es descubrir su mapa químico"
Susana Blanco Rodríguez es doctora en Ciencias Químicas, nadie mejor que ella para charlar con Rocío Rodríguez Herreras sobre la presencia de la química en tantos rincones y aspectos de nuestra provincia. Recorrerla con ella es verla y vivirla de otra manera, "con mucha química"
07/09/2020
Actualizado a
07/09/2020
Lo más leído