La Secuencia VII es un paseo cantado. Una cartografía caminada a viva voz a cuyo frente se encuentra Alberto Bernal, un compositor y artista sonoro de procedencia clásica y diversas influencias, con trabajos enmarcados cerca del punto de inflexión entre situaciones de concierto y otras disciplinas como la instalación, la performance o el videoarte.
Las ruinas del monasterio de San Pedro de Eslonza, cuya rehabilitación acaba de obtener uno de los premios europeos de patrimonio, es el espacio elegido para explorar su potencialidad sonora. Es justamente ese vacío, ese deambular, el centro de interés del artista. Es lo que Solà-Morales denominaría ‘terrain vague’, «vacío, por tanto, como ausencia, pero también como promesa, como encuentro, como espacio de lo posible, expectación».
La voz y el caminar serán claves en esta nueva exploración del espacio que tendrá lugar el sábado a las 20:00 horas. Para ello, Bernal contará con la colaboración del Coro Ángel Barja cuyas voces crearán recorridos efímeros con sus pasos en las ruinas del monasterio. «El plano del monasterio se lee como una partitura, una cartofonía que invita a abandonar la mirada acelerada para profundizar en la memoria del lugar a través de la escucha», explica el propio Bernal.«Una plaza que invita a caminar y hacer sonar la voz. Percibir el eco de una masa vocal que susurra, canta y camina», destacan desde la Fundación Cerezales Antonino y Cinia, artífices de esta actividad que tiene carácter gratuito pero que requiere de invitación que se puede adquirir desde el pasado lunes a través de la web de la Fundación www.fcayc.org
Se habilitarán algunas sillas para personas con problemas de movilidad.