En La Pola de Gordón, Hotel Bicis & Vacas se ha convertido en una de las propuestas más singulares de la comarca. Dispone de 14 habitaciones climatizadas, con baño privado, terraza y vistas a la montaña. Un espacio donde naturaleza, hospitalidad, deporte y gastronomía se dan la mano para mostrar la esencia del Alto Bernesga.
De esa filosofía nace TAMBA. Tras tres años de evolución, el restaurante ha encontrado una identidad propia y una personalidad gastronómica definida, consolidándose como un destino en sí mismo para quienes buscan una cocina honesta, cuidada y profundamente ligada al producto.
La personalidad de TAMBA se percibe desde el primer momento, tanto en el ambiente acogedor de la sala como en una cocina que ha encontrado el equilibrio entre tradición y creatividad. Su filosofía: trabajar con excelentes materias primas y ofrecer una experiencia que refleje el auténtico sabor de la montaña leonesa. Algo que se plasma en su nueva carta de verano, donde conviven recetas tradicionales, producto leonés de calidad y elaboraciones propias que reinterpretan sabores conocidos sin perder sus raíces.

El producto es el verdadero protagonista aquí. Cada plato nace del respeto por la materia prima y de la convicción de que la calidad no necesita excesivos adornos. Entre las especialidades más destacadas de la casa se encuentran los garbanzos con pulpo, el bacalao a baja temperatura, los huevos rotos con gambón y sus carnes rojas, con propuestas como el solomillo de vaca de León o el entrecot que resumen a la perfección su manera de entender la cocina.

Sin embargo, la experiencia no termina cuando desaparece el plato principal. Al contrario. Si hay algo que los clientes comentan una y otra vez es la capacidad de los postres para dejar una huella inesperada. Elaborados de forma casera y con el mismo cuidado que caracteriza al resto de la cocina, se han convertido en una de las sorpresas más agradables de la experiencia TAMBA.

La tarta de limón, fresca y delicada, y la tarta de zanahoria, jugosa y llena de matices, se han convertido ya en imprescindibles de la casa. Hay quien cruza la puerta atraído por la calidad de sus carnes, pero regresa recordando el último bocado. Y quizá esa sea la mejor definición de TAMBA: una cocina que conquista desde el principio, pero que permanece en la memoria mucho después de abandonar la mesa.

Este verano, Hotel Bicis & Vacas amplía su propuesta gastronómica para que más personas puedan disfrutarla. Por primera vez, sus reconocidos desayunos estarán abiertos también a clientes no alojados, previa reserva o sujeto a disponibilidad. Una oportunidad para descubrir una de las experiencias mejor valoradas por quienes pasan por el hotel: desayunos elaborados con esmero, donde el producto de calidad y la atención al detalle convierten la primera comida del día en un momento especial.
A esta novedad se suma la incorporación de un brunch disponible de jueves a domingo, entre las 11:00 y las 13:00 horas. Una propuesta pensada para disfrutar con calma, que combina opciones saludables, equilibradas y elaboradas con el mismo cuidado que caracteriza toda la oferta gastronómica del establecimiento. Una invitación a alargar la mañana, compartir la mesa y saborear el entorno privilegiado de la montaña leonesa a otro ritmo.
Con TAMBA, Hotel Bicis & Vacas da un paso más en su evolución. Porque en la montaña leonesa, donde la autenticidad sigue siendo un valor cotidiano, la gastronomía es también una forma de contar historias.
Y TAMBA ha encontrado la suya: una historia que comienza muchas veces con un chuletón, pero que suele terminar recordando una tarta.
Reservas: 627 737 320