Cada vez que alguien del ambientillo ferroviario escucha el nombre de José Antonio Rodríguez García le añade otro apellido más, o definición: "El hombre que más sabe de trenes turísticos de España". Si quien lo escucha es uno de sus antiguos jefes, el también leonés de Campohermoso Amador Robles, amplia el marco: "Yo diría que es el que más sabe de Europa, que demostrado lo tiene".
Lo de antiguo jefe de este ferroviario de Pedrún de Torío tiene sentido pues hace un par de días que se ha jubilado, el viernes acudió a su trabajo en León y al acabar la jornada recogió sus cosas y cerró la puerta a casi medio siglo de vida laboral: "46 años llevo en la empresa". O en las empresas, pues aunque siempre estuvo «en la misma» fue saltando de siglas: Feve, Renfe, Adif… y no siempre para bien, para él y para León, pues en medio de la conversación deja una frase muy reveladora: "Si siguiéramos en Feve… el Transcantábrico seguiría en León". Y sabe de lo que habla pues él, aunque lo tengan que decir sus compañeros, fue el que "inventó este tren turístico" y otros muchos, que a ellos dedicó buena parte de su carrera en la empresa.
"Con 19 años estaba estudiando Empresariales y salieron unas oposiciones a Feve; me venía bien para seguir estudiando y trabajar, la prueba era hacer 30 metros de zanja y eso sabía hacerlo"
El viernes cerró la puerta, pero no se fue por la puerta de atrás, ni mucho menos. José Antonio se supo ganar el respeto de jefes, el cariño de compañeros, el reconocimiento de todos y en el restaurante de San Isidoro más de medio centenar le hicieron una comida homenaje.

- Ya está bien, después de 46 años, entré con 19.
- ¿No te planteaste seguir algún tiempo más, aprovechar tu larga experiencia?
- Me lo planteé y me lo pidieron, pero te voy a ser sincero; en los últimos años no estaba a gusto, desde 2013 no se hace inversión en mi campo de los trenes turísticos, no se hace la promoción internacional necesaria pues son trenes de lujo con clientes de mucho poder adquisitivo de diferentes países, pero no lo entienden. Los trenes son mi vida y me hierve la sangre ver lo que ocurre. Me voy a casa, con mi familia y un nieto que acabo de tener.
- Dice su exjefe que es el que más sabe de trenes turísticos del mundo.
- Es algo exagerado. Reconozco que me formé a conciencia, que recorrí todos los trenes turísticos del mundo para aprender y que recibimos encargos de países como Ecuador, Argentina, Perú o Sudáfrica, de Miami; en definitiva, en tres continentes: América, Asia, África… para llevarles nuestro modelo, que funcionaba. No niego que siempre me tomé mi trabajo muy en serio y cuando estuve en la Inspección General de Infraestructuras recorrí palmo a palmo, a pie y dos veces, el tramo León-Bilbao haciendo los planos
Pero hemos avanzado demasiado lejos en su trayectoria, cerca en los recuerdos, de José Antonio Rodríguez, con una vida dedicada al tren, que recorrió un largo camino, desde abajo a ser el gran experto en trenes turísticos y, vaya por delante, el inventor de El Transcantábrico, en Feve, ese tren que "si siguiera existiendo Feve también seguiría en León", pero no ha sido así.
- ¿Cómo entraste en Feve, eras de familia ferroviaria? siendo de Pedrún…
"Aprobé para diseñar El Transcantábrico y fue el principio de años dedicado a los trenes de lujo: El Vía Verde, Al Andalus o el Expreso de la Robla, que es el único que todavía circula por León"
- Nada, no tenía antecedentes. Soy de Pedrún pero de una familia humilde de ganaderos y agricultores. Yo estaba estudiando Empresariales en León y supe de la convocatoria de oposiciones para entrar en Feve y me apunté con la idea de trabajar, para ayudar en la economía familiar, y seguir estudiando, que lo hice pues finalicé mis estudios, seguí mi formación…
- Y también entró en Feve.
- Sí, claro, era una plaza para empezar desde abajo; en La Robla, transbordando el carbón a pala, a mano claro,de un tren a otro tren. La prueba de acceso era hacer 30 metros de cuneta por la vía y yo no tenía ningún problema que sabía lo que era trabajar duro en mi casa.
Y ahí arrancó un largo periplo, exitoso en lo personal con cargos de responsabilidad y reconocimiento, pero con un final agridulce… "Empecé en Vías y obra, como he dicho, estuve de monitor militar en La Vecilla, en la Inspección de Infraestructuras, los trenes de lujo... fueron 25 años en Oviedo, 2 en Madrid y los últimos 12 en León, en diferentes cargos y funciones".

- ¿Y los trenes turísticos?
- Todo arrancó en 1988, que salió la oposición al Transcantábrico, yo ya había sacado la carrera de Empresariales, que me vino muy bien, y entré en ese primer Tren Turístico, en el que estuve 12 años de Jefe de Expedición, es decir, a cuidado de todos los detalles de ese viaje fabuloso, lleno de paradas, visitas… que sigue por otras tierras.
- ¿Porqué desapareció de León?
- Muy sencillo. Adif realizó obras en algunas estaciones que hacían inviable la circulación del Transcantábrico.
- ¿Qué trenes turísticos atraviesan tierras leonesas?
- Solo uno, el Expreso de la Robla, en el que también participé en su creación, con otra filosofía, un ambiente más juvenil, con una mirada puesta también en grupos de alumnos y profesores, para disfrutar, conocer, estudiar…
Aquel Transcantábrico que ideó, los viajes, estudios y conocimiento del medio le llevaron a ‘pilotar’ los proyectos de otros muchos trenes turísticos y de lujo que llevan el sello de José Antonio Rodríguez, de Pedrún, ferroviario. Nombres como el Vía Verde Exprés, el Expreso de La Robla o uno por el que se le nota cierta predilección (después del Transcantábrico, claro), es el Al Andalus: "Había quebrado en el año 2012 y quedó varado en Sevilla, deteriorándose de manera muy preocupante, pero logré convencer al presidente de que invirtiera 4 millones en comprarlo y ponerlo en funcionamiento. Fue un éxito total, sigue funcionando con una ocupación del 88%, que es un verdadero éxito y más teniendo en cuenta que se trata de trenes de lujo, con precios elevados...".
"Los trenes son mi vida; me hierve la sangre con su deterioro"
Y como buen leonés de Pedrún, y militante de esa doble condición, también le preocupa ese largo conflicto y ese anhelo de que el viejo tren de Feve que hoy se queda en la Asunción vuelva a llegar al centro de la ciudad. "Una cosa es lo que quiero y me gustaría, que volviera a Padre Isla, por supuesto; que soy de que técnicamente no es difícil... pero no hay interés en la empresa, se la ha dejado de la mano, lo que conlleva que ha descendido el porcentaje de ocupación y ahora eso se convierte en el argumento económico para no querer invertir. Una locura".

- ¿No parece que le seduzca la incorporación de Feve a Adif?
- Fue un varapalo. Yo estaba con el presidente (Marcelino Oreja) cuando se lo comunicaron y fueuna tragedia.
Y deja su frase favorita: "Los trenes son mi vida. Me hierve la sangre ver su deterioro en mi tierra".
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