El Foro por las Humanidades, que ha puesto en marcha la Facultad de Filosofía y Letras, vuelve este jueves a organizar una nueva actividad en la Fundación Sierra Pambley (a las 20 horas). Será una conferencia de Santos Juliá, a quien definen como "uno de los historiadores más influyentes de nuestro tiempo. Su mirada sobre la Historia del siglo XX español, se ha convertido en un referente imprescindible tanto para los profesionales como para los aficionados a la Historia". El asunto que abordará en León es uno de los que más ha estudiado y sobre los que más ha escrito:‘De la Transición modelo a la Transición negada’, un cambio de opinión para el que el colaborador habitual del diario El País tiene explicación:"El pasado siempre se manipula según los intereses del presente»;y lo explica:«De la Transición como régimen se podrá hablar si lo que se pretende, manipulando el pasado, es deslegitimar o socavar el actual sistema político atribuyéndole un pecado de origen cuya culpa habría de pagar muriéndose y desapareciendo de escena: las reservas para empezar una y otra vez de cero son, entre españoles, inagotables. Pero si de lo que se trata es de someter a crítica las instituciones y las políticas desarrolladas durante los 30 años que median desde el fin del proceso hasta hoy, sería más fructífero abandonar las mayúsculas y explicar por qué, cómo y en qué han fallado esas políticas y esas instituciones. La Transición como acontecimiento no es más que una entelequia: atribuirle los males presentes con el propósito de cambiar el pasado es el mejor camino para perder el futuro".
Atribuirle los males presentes para cambiar el pasado es el mejor camino para perder el futuro Escribe Juliá la Transición en mayúscula pues él ya ha escrito que el primer cambio de aquellos años de incertidumbre (75, 76...) "en los que nos acostábamos sin saber qué iba a pasar" fue de minúscula a mayúscula. "En 1975, todo el mundo que militaba en partidos o grupos ilegales y clandestinos, desde liberales a comunistas, estaba de acuerdo en que a la pregunta: ‘Después de Franco, qué’, formulada en 1961 por Dionisio Ridruejo y por Santiago Carrillo, en 1966, la única respuesta posible era: después de Franco, un periodo, un proceso, una fase de transición". Y señala que aquel proceso de transición, el español, caracterizado por la incertidumbre y la improvisación, por la violencia criminal y los obstáculos de que estuvo sembrado el recorrido, por la movilización obrera y ciudadana y los pactos, se nos ha convertido en un acontecimiento, la Transición, ahora una pieza sin fisuras, producto de un diseño elaborado por los poderes fácticos al que se atribuyen cualidades que definen su ser o esencia: Transición mito y mentira, Transición amnesia y borradura de memoria, Transición traición y así sucesivamente...".
Una Transición, explica Santos Juliá, "marcada por dos fases, una de un partido hegemónico (el periodo socialista) y otra de bipartidismo (con la alternancia PP y PSOE). Ambas daban estabilidad, pero eso se ha terminado y tendremos que aprender a ser gobernados de otra manera y los partidos a gobernar de otra manera. Será necesario un Gobierno de coalición, un Parlamento que será mucho más vivo y dinámico, tendrán que hacer política… Está claro que iniciamos una nueva etapa", en la que sobresale la ‘cuestión catalana’: "La cuestión catalana viene de antes y va a seguir. Habrá que volver a negociar, . Es un camino largo, que requiere reformar la Constitución, y un camino difícil, casi imposible, pero habrá que hacerlo posible".
Santos Juliá: "El pasado se manipula por intereses del presente"
El profesor, historiador y respetado analista político imparte este jueves una conferencia en la Fundación Sierra Pambley sobre ‘De la Transición modelo a la Transición negada’
03/12/2015
Actualizado a
15/09/2019
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