Como cada año la procesión congregó a más de un millar de personas para acompañar a una virgen por la que se siente una gran devoción de los vecinos de toda la comarca, y seguidores llegados de otras provincias e incluso de otras autonomías y muchos de ellos lo hacen descalzos, y portando velones o cirios, por estar ofrecidos tras sufrir problemas de salud, mal de amores e incluso otros de régimen laboral y muchos de ellos han curado esos males según han confirmado los mismos protagonistas.
Tras finalizar la procesión La Virgen de los Remedios conocida también popularmente como la ‘Milagrera’ es expuesta a las puertas de la Ermita donde los fieles y devotos podrán acercarse para besar su manto y dejar su donativo que será destinado para el mantenimiento de su ermita.
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