La obra de Rolando Paciel muestra momentos de la mente en los que la lluvia cae incesante de acuerdo con el poema de Borges que Rolando incluye como inspiración para sus cuadros: «Cae o cayó. La lluvia es una cosa/ que sin duda sucede en el pasado». Sus pinturas están inspiradas en general en su formación como arquitecto, aunque por otro lado reconoce más influencias: «Mi trabajo está inspirado además en la filosofía oriental del TAO, en el sentido de que todo fluye en un eterno cambio, y en la certeza de la unidad absoluta y mutable en la que las cosas existen y en ese fluir está inmersa la Humanidad con sus vidas, sus obras, su arquitectura, testigo efímero de su paso».
Por ello su pintura trata de plasmar todo ese sentimiento efímero bajo aguaceros que recuerdan esas escenas de Blade Runer. Su obra realizada en acrílico presenta edificios apenas vislumbrados que se van destruyendo para crear algo nuevo, siempre cambiante bajo esos aguaceros. «Todos los cuadros están como bajo un torrente, un aguacero», comenta al respecto: «Yo soy arquitecto, pero en esta serie hago edificios, si te fijas no son edificios normales son edificios reales que no sirven para nada, son mitad monumento, mitad edificios, conmemoran algo que no sabemos qué es, puede que sea la conmemoración de un hecho histórico que no sabemos cuál es y a mi me inspira esa relación del tiempo, de la destrucción y la construcción...de la lluvia, que es muy importante».

Fumantwo es un joven procedente de Aguilar de Campoó que trabaja múltiples disciplinas, aunque lo que en esta ocasión presenta son retratos femeninos sobre tabla muy bien elaborados y cuidadosamente presentados. Sobre el soporte, el autor comenta: «Aprovecho la textura de la madera para dar el carácter de la piel, entonces normalmente el tono de la piel lo da la madera acompañada de acuarela y aprovecho la transparencia, lo demás es spray». Utiliza como fondo la madera y la acuarela para tonos de la piel, lo demás es spray y rotulador, como él aclara: «El rotulador me encanta».
Fumantwo ha conseguido crear un estilo propio de pintura que le ha llevado a recibir numerosos premios y realizar exposiciones en salas de diferentes lugares de nuestra geografía. Ese estilo suyo tan peculiar lo explica con las siguientes palabras: «Tiendo a ser realista, pero con un carácter medio pop, un tratamiento del color y de la línea muy adecuado y en cuanto a las proporciones resulta ser realista porque trabajo con fotografías de modelos no profesionales. Hago fotos a gente anónima, aunque son conocidos míos y es de esas fotos de donde sale la obra»

Trabaja en murales, graffitis y crea obras personalizadas a demanda con gran éxito. Utiliza elementos como las líneas negras de contorno, las tintas planas y los soportes reciclados, aunque sobre todo usa la fotografía, como relata: «En mi pintura es muy importante la fotografía, porque es como el boceto de la obra. Disparo entre trescientas y seiscientas fotos por sesión y luego de ellas hago una selección para crear los cuadros».
Son cuadros con una atmósfera limpia y delicada que establece una conexión con el espectador en un lenguaje accesible y cotidiano que busca transmitir emociones y generar una conexión con los espectadores. Sobre los objetivos de su exposición en la galería Cinabrio, el autor comenta: «Deseo que se conozca mi obra en León, que caiga bien a la gente, con esperanzas de hacer alguna venta, naturalmente».
Aparte de la exposición se puede contemplar el espacio vitrinas continuando la muestra anterior que ha tenido mucho éxito.