Rodrigo Cuevas, el ‘güelito Salvador’ y Rodiezmo

"Todo lo que hago en la vida nació en Rodiezmo", dice Rodrigo Cuevas en el capítulo de ‘Cuánta guerra’ de RTVE de esta semana en la que el cantante descubre la historia familiar de su bisabuelo Salvador y su larga familia de republicanos y represaliados

08/11/2026
 Actualizado a 08/11/2026
Rodrigo Cuevas fue protagonista en el último programa ¡Cuánta guerra! de RTVE. | RTVE
Rodrigo Cuevas fue protagonista en el último programa ¡Cuánta guerra! de RTVE. | RTVE

«Hoy el capítulo de ¡Cuánta guerra! nos lleva a Asturias. En uno de los pueblos escondidos de estas montañas vive Rodrigo Cuevas, agitador folclórico, artista total, Premio Nacional de las Músicas Actuales... Nos ha citado en La Benéfica de Piloña, un centro cultural fundado en 1926, hace 100 años». 

Así comienza el capítulo 4 de la serie de RTVE ¡Cuánta guerra! que se emitió esta semana y en el que se viaja a los tiempos de la guerra civil para mostrarle al artista una historia familiar que confiesa que desconocía casi por completo. «Se contaba alguna cosa, pero muy poco, en las zonas rurales no se hablaba de la guerra; por miedo, seguramente, habían sufrido tanto», explica el cantante. 

Y ese viaje a su historia familiar le obliga a abandonar Asturias y poner rumbo a Rodiezmo, allí arranca su historia familiar, allí vivió su familia aquellos terribles años, de allí eran parientes de los que Cuevas desconocía todo y se va emocionando al descubrirlos a través de los documentos de los historiadores que colaboran en el capítulo, casi todos leoneses: Ana Cristina Rodríguez Guerra, Irene García Lino o Javier Rodríguez, actual decano de Filosofía en la ULE. Unos le acercan a la historia familiar y otros ponen en contexto aquellos años.

Tal es el cambio en la visión de Cuevas que en un momento del capítulo afirma: «Yo creo que todo lo que hago en la vida lo hago por el tiempo que pasé en Rodiezmo; en la música, en el folclore, en las tradiciones... en todo».

Y Rodiezmo se convierte en el eje central del capítulo. Sobre el pueblo de su infancia y su familia exclama Rodrigo Cuevas al avistarlo en el coche en el que se acercan: «¡Mira que fantasía de pueblo ¿Te das cuenta?» dice y recibe el asentimiento de sus dos compañeras de viaje, Conchi Cejudo, la conductora del capítulo, y la historiadora leonesa Irene García Lino, con la que subirán a alguno de los parajes por los que anduvo su bisabuelo.

- ¿Sabes que es esto, Rodrigo?
- Sí, un nido de metralletas.
- De ametralladoras; le dice Lino. 

Al hablar del grupo al que perteneció el bisabuelo Salvador, el batallón Asturias 249, descubren otra curiosidad, que le cuenta la historiadora. «Es el mismo batallón en el que estuvo mi abuelo».

- ¿Porqué le llamas güelito si realmente era tu bisabuelo?, le pregunta Conchi Cejudo.
- Aquí a los bisabuelos les llamamos güelito y güelita, es como más cariñoso, los padres de los güelos. Güelito Salvador y Güelita Adelina, su mujer.

- ¿Conociste a Salvador?
- Sí. Tenía yo 14 años cuando murió   

- ¿Y que sabes de él?
- Muy poca cosa. Que era pequeñín, obrero, de la construcción creo, que lo quería la gente y que era muy cariñoso con nosotros, los nietines.

- ¿Y de su participación en la guerra?
- Casi nada. Que estuvo en la cárcel, en Zaragoza creo, y poco más, ya te digo que de eso no se hablaba, por miedo, imagino, habían sufrido tanto.

bisabuelo rodrigo cuevas
Güelito Salvador. Así llama Rodrigo Cuevas a su bisabuelo, Rodrigo Arias Castañón. | RTVE

Y de la mano de la documentación que aportan los historiadores va descubriendo aspectos de los que no tenía ni idea Rodrigo Cuevas. «Pues mira. Eran ocho hermanos y cinco de ellos están fichados, tienen expediente en el Archivo General de la Guerra, porque eran militantes comunistas. Eran Antonio, José, Juan y Salvador Arías Castañón; y también lo era una hermana, Soledad Arias Castañón, miliciana y que también estuvo presa en la cárcel de Saturrarán»

- Soledad ejerció como oficial al frente de las milicias femeninas en Rodiezmo, muy presente en manifestaciones y actos públicos, vestida de rojo y portando la bandera del PCE. Tuvo un papel protagonista de las mujeres en la retaguardia republicana; le explica al músico Irene García Lino.

De estas conversaciones nacen en el programa dos nuevos viajes, uno hasta Saturrarán, la hoy famosa playa guipuzcoana que comparan con las fotos de cuando era penal de mujeres;y en el otro, a una panera asturiana, para ver una reproducción del traje rojo realizada por el diseñador de los trajes para los espectáculos de Rodrigo Cuevas.

Va entendiendo el artista cómo Rodiezmo fue un lugar muy marcado por la guerra civil y la posguerra, muy dura en muchos parajes de esta montaña. García Lino lo ilustra con un ejemplo muy significativo: «Hay pueblos, Vega (de Gordón) por ejemplo en los que no sobrevivió ningún varón mayor de 14 años». 

El historiador Antonio Cazorla aportó el contexto histórico. En Asturias y estas comarcas fronterizas, recordó, «se había vivido la utopía, ya desde el 34, de crear un mundo, más solidario; y la derrota ante una dictadura feroz e ignorante les llevó exactamente al lado contrario» y experiencias terribles. Una se la contaron a Rodrigo pues también era de su familia. «Del güelito no se sabía nada y su mujer, con cinco hijos huyeron hacia Asturias, sin nada, en carro imagino, dejando todo atrás». 

Güelito Salvador y su hermana Soledad pasaron por la cárcel, salieron en libertad condicional y al conocer su historia completa Rodrigo Cuevas afirma: «Estoy orgulloso de güelito Salvador y su hermana Soledad, muy orgulloso. Perdieron pero lucharon y creyeron que desde Rodiezmo se podía cambiar el mundo». 

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