Mientras en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Riaño un consejero en funciones presenta un festival ‘de verano’, pensando en el turismo, el calor, las vacaciones... por la escalera van subiendo hacia una sala del piso superior mujeres que vienen de diversos pueblos del valle para una actividad de la otra cara de la vida, la diaria, una forma de afrontar las largas noches de invierno las integrantes de un ejemplar colectivo en este aspecto: La Tertulia de los Lunes de la Asociación de Mujeres Santa Águeda.
Es, en definitiva, el espíritu de las tradicionales hilas de estos pueblos (los filandones en otros lugares); de hecho Camino Gutiérrez, una de las impulsoras de esta iniciativa, la bautizó como ‘hila social’.
Son mujeres que se reúnen cada lunes, no solo de Riaño o Carande, que son los pueblos que más aportan, también de otras de lo que allí llaman el Valle Ancho (el de Burón) o el Valle Estrecho (tierras de la Reina). «No hay ninguna obligación pero siempre somos un número interesante, lo que hace la reunión más entretenida y variada, que es de lo que se trata. Unas aportan lo que saben, que es mucho, otras aprendemos, algunas ya mayores prefieren jugar una partida a la brisca... lo que eran las hilas».

Y el espíritu de la hila, del filandón, tiene en su esencia lo de celebrar la reunión e ‘hilar’. Y lo llevan a la práctica, realizan trabajos, sobre todo de ganchillo y dos agujas, de arte textil en este caso comunitario; un papel en el que tiene una presencia especial Petra Domínguez, que ejerce de alguna manera de ‘profesora’. «Estamos además muy contentas pues estos trabajos han gustado y para el curso que viene esta especialidad de ‘ganchillo’ se ofrecerá en el Colegio de Riaño como actividad extraescolar, que es una forma de que tenga futuro nuestra idea».
Para darle visibilidad a esta iniciativa coincidiendo con el 8-M organizaron una taller, con otras asociaciones y gentes de la comarca, de Crémenes, de Cistierna; de allí salió la idea de estar presentes en las extraescolares. Y ahora, después de la comida de ‘fin de curso’ que da paso al descanso estival, han montado una exposición doble de los trabajos realizados —que han bautizado como Entrelazando hilos— que puede disfrutarse en diversos rincones de la Plaza de los Pueblos de Riaño y en la Casa del Pueblo de Carande, los dos pueblos que más asociadas aportan a la ‘hila de los lunes’.
Así, durante estas jornadas preverano, pero ya de gran calor, los visitantes de dos pueblos de este Valle podrán disfrutar de la convivencia entre unos pueblos que quieren apostar por el turismo y la presencia de lo que significa la vida diaria cuando los focos se van. Y se encienden las luces de los lugares donde viven las hilas.
