En la confluencia entre las provincias de Burgos, Soria y Logroño se encuentra una zona de altas cumbres y lagos glaciares, son las sierras de Neila y Urbión, y en el pico Tres Provincias confluyen las tres.
Según la página https://lagunasdeneila.es/, se puede decir que «las Lagunas de Neila forman un conjunto de lagos de origen glaciar en la provincia de Burgos, un auténtico paraíso natural en el que la belleza del paisaje invita a la calma y la actividad. Rodeadas de elevadas montañas y tupidos bosques, estas lagunas ofrecen un paisaje único en todas las épocas del año.
Situadas a partir de los 1.700 metros de altitud y vigiladas por cumbres que superan los 2.000 metros de altitud, como el Pico de la Campiña (2.049 m), las vistas desde este lugar son simplemente maravillosas. Desde lo alto, se pueden admirar los pinares que cubren esta parte de Burgos, Soria y La Rioja, creando una serie de paisajes perfectos para los amantes de la fotografía y el senderismo.

El acceso al Parque Natural de las Lagunas Glaciares de Neila se puede realizar desde la localidad de Neila o desde Quintanar de la Sierra. Una vez allí, los visitantes pueden maravillarse con la diversidad de especies arbóreas que pueblan la zona, como el pino albar, el haya, el roble o el acebo, que en otoño tiñen el paisaje de colores vibrantes.
Dentro del parque, hay varias lagunas que destacan por su belleza y singularidad. Entre ellas, las de mayor altitud son la Laguna Larga, la Laguna Negra. Más abajo se encuentran la Laguna de los Patos, la Laguna de las Pardillas y la, Laguna de la Cascada, todas situadas en un entorno de ensueño, perfecto para desconectar y sumergirse en la naturaleza.
Antes de comenzar la ruta, merece la pena hacer una parada en la Casa del Parque, ubicada en la iglesia de San Miguel de Neila, donde se puede obtener información detallada sobre el ecosistema, la geología y la fauna del lugar».
La ruta escogida con los niños es la más sencilla para visitar las lagunas más elevadas.

Desarrollo de la ruta
Parte esta ruta de uno de los aparcamientos más elevados a los que se puede acceder, aunque en verano si los más altos están llenos se debe aparcar en los de abajo. Es necesario pasar la barrera que impide el paso a los vehículos y seguir por la carretera que al poco se convierte en pista y llega al Mirador de las lagunas, desde donde se ve la laguna de la Cascada y su refugio bajo una mole rocosa.
Continuando por el camino se ve el circo glaciar en la parte alta de las lagunas con el pico de la Campiña, la cumbre más elevada de la zona. Solamente hay que seguir el camino hasta legar al puente metálico con mirador a la laguna Larga, la primera que se va a encontrar.
La laguna Larga no se ve completamente desde el mirador y tras cruzar el puente donde desaguan las lagunas se continúa por el camino que las bordea. Poco después se ve una laguna pequeña a la derecha que en verano se encuentra colmatada y tras caminar algo más de medio kilómetro después de haber cruzado el puente, se llega a un cruce señalizado que va al refugio de pescadores existente entre ambas lagunas, y se va a continuar camino adelante para legar a la laguna Negra de Neila (no confundir con la laguna Negra de Urbión).

En este punto pueden descansar los niños y disfrutar tanto de agua como del paisaje, contemplando como el camino sigue para comenzar la subida a la parte alta el circo glaciar, aunque es tema que se deja para otra ocasión.
Tras haber descansado se vuelve por el mismo camino, hasta el cruce de la unión entre ambas lagunas donde se toma el desvío hasta el refugio de pescadores, una construcción sencilla en un entorno espectacular con vistas a ambas lagunas.
Se vuelve por el mismo camino pasando por el cruce que se sigue hacia la derecha hasta llegar al puente de la laguna Larga y desde allí la vuelta pasando por el mirador a la laguna de la Cascada, finalizando en el aparcamiento, donde se da por concluida la ruta.
