Cuando Rafael —que ahora vive entre Cistierna y Ciguera—supo que estaban pintando el castillete de La Herrera le pidió a su hijo Roberto que le llevara a verlo. Allí estuvieron con el pintor que realizaba este complicado trabajo, también llamado Roberto (Rober), charlaron largo y tendido, le explicó Rafa cómo lo habían hecho hace más de medio siglo... y Rober se convirtió en el embajador de la obra del primer pintor del castillete, de los dos «pues también pintó entonces el del Pozo Sotillos o Herrera 2».
- Por lo que más quieras, tienes que entrevistar a Rafael, el que pintó el castillete. Yo, que estuve ahí arriba, pintando sobre todo la cubierta, con grúa, cuerdas y la de dios te digo que es muy grande lo que hizo el paisano;insiste Rober, nacido en Olleros de Sabero, montañero y escalador, especialista en trabajos de altura. Y, por cierto, uno de los descubridores del los esqueletos de la cueva de Arintero. Le sobran razones para decir eso de «es muy grande lo que hicieron».
Cuando voy a ver al citado pintor, Rafael Valbuena González y le cuento el encargo se ríe, pero reconoce que aquella obra... «Es verdad que de todo lo que trabajé por aquí, que fue mucho, pintar el castillete de La Herrera fue la de mayor intringulis».
Intringulis lo engloba todo:dificultad, altura, falta de medios... «y que eres joven y crees que puedes con todo... Bueno, la verdad es que pudimos».
Rafa siempre habla en plural pues a su lado estuvo durante toda la obra Maturino, «y también teníamos dos ayudantes, Justiniano y José María», recuerda el veterano pintor, que tiene una extraordinaria memoria y lucidez, buena salud. «No me puedo quejar, me fallan las rodillas, que me he tenido que operar. Cosas del oficio, imagino, que pasa factura».

Recuerda todas las obras que realizó como pintor, de principio a fin, pues él lo hacía todo, la pintura, sacaba los colores... «Cuando volví de Asturias empecé a trabajar por mi cuenta, en Riaño, la primera obra fue la Farmacia, y después ya ni te cuento, por todos los pueblos. Pero la más trabajosa fue cuando me contraté para pintar de blanco todos los chopos desde Cistierna hasta Crémenes, toda la parte de abajo. Bajaba con Custodio, el caminero de Huelde, y les dábamos de cal para que los vieran bien los coches a la orilla de la carretera. Ahora los cortan y se acabó».
También trabajó para Hulleras de Sabero, en Vegamediana, «pero de pintor, no de minero, yo siempre de pintor. Bajaba todos los días en bicicleta hasta Vegamediana y allí también lo pinté todo:la linea de baldes, el secadero, la estación de cargue, retorno... todo».
- Siempre de pintor...
- Me gustaba, aprendí el oficio en Asturias y me gustaba, ten en cuenta que entonces lo hacíamos todo, de principio a fin. Nunca me cambié de oficio porque me gustaba el que tenía, desde que me hice pintor nunca pensé en dejarlo y de pintor me jubilé.
- Aprendiste en Asturias.
- Sí. Con 18 años marché para Asturias a buscarme la vida y allí tuve la suerte de cruzarme con Marcelo Felgueroso, un pintor de mucha categoría, que le debí entrar por el ojo bueno y me dijo: Te voy a enseñar todo del oficio de pintor, lo vas a saber mejor que el Padrenuestro. Y así fue».
- Le entrarías por el ojo bueno a Marcelo porque eras buen trabajador...
- La verdad es que sí. Recuerdo que estábamos trabajando y cualquier cosa que hiciera falta:Venga Rafa con el burro a por ella. Yyo iba encantado, que a mi trabajar nunca me echó para atrás.

- ¿Ycómo fue volver otra vez para Las Salas si allí no te iba mal?
- La verdad es que estaba bien en Asturias, era cuando despuntaba lo de Duro Felguera, pero tenía un problema, me sangraba mucho la nariz, mucho, había días que lo pasaba muy mal. Yme dijeron los médicos que era cosa del clima... y como aquí me iba bien, no me sangraba la nariz, pues ya me quedé y me vino bien haber aprendido el oficio.
Recuerda Rafa Valbuena que «mi destino no parecía ser pintor, más bien apuntaba a cantero, pues ya mi abuelo, Camilo Fernández, tenía la cantera de Las Salas y fue el mejor labrante que hubo en toda esta montaña. Ya mí me gustaba la piedra, con el famoso Tachuelas el de Las Salas, íbamos, siendo unos rapaces, a desbastar las piedras de la cantera. Nunca nos riñeron por ello»
Las obras en piedra de su abuelo y también su suegro por toda aquella comarca están repartidas por toda la montaña oriental, como «su trabajo en la ermita de Roblo, que en parte hicieron con piedra de la ermita vieja, al otro lado del río, que todavía se distinguen por cómo están colocadas», recuerdan Rafael y su hijo Roberto.
Pero eran tiempos complicados, Rafa nació en 1935, y se fue a buscar el futuro a Asturias y se le cruzó el oficio de pintor, que ya no abandonó «porque me gustaba». E, incluso, antes de la afición por la piedra en la cantera del abuelo ejerció otro oficio con mucha tradición en esta Montaña Oriental, el de pastor de los rebaños.
- ¿Cómo lo recuerdas?
- Pues mira, solo tenía ocho años cuando me mandaron de motril a Pandetrave. Tres veranos estuve subiendo a aquel puerto.
- ¿Pasaste miedo?
- Los primeros días, con los ruidos por la noche y eso, pero después ya te haces. Únicamente «el día del oso».
- Cuenta lo del oso.
- Una noche empezamos a escuchar mucho lío con los perros y veo que entraban de culo para el chozo. Entonces yo, que tendría 9 ó 10 años, quería coger la escopeta que tenía él en el chozo y me dijo:No la cojas, es el oso, y lo mejor es dejarlo, porque coge una oveja y marcha y no vuelve más... si le disparamos, vete a ver lo que pasa, y ya vimos cómo marchaba... menos mal. Aquella noche sí me asusté, pero claro, era un niño.
El inicio de una vida de mucho trabajo, pero en el oficio que más le gustó, el de pintor, con los recuerdos de aquel castillete que ahora han vuelto a pintar, con más medios.
- ¿Cuánto mide el castillete, arriba en el tejadillo?
- Dicen que sesenta metros, y el otro, el de Sotillos, algo menos, poco más de cuarenta.
- ¿En cuántos días pintasteis el de La Herrera?
- No llegó al mes, en 22 días, ten en cuenta que cuando te encaramas allí arriba ya aprovechas y no bajas, estás el máximo tiempo posible.
- ¿Yde tantas obras por la comarca, te quedó algo sin cobrar?
- Solo una;que yo creo que fue con el cliente más rico que tuve.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.