- ¡Ah, coño! los gemelos del Rox;dijo el guarda aliviado cuando le aclararon el entuerto y supo que eran los hijos del barman del recordado bar Rox, «el bar más chic de León», según estos gemelos.
Nuestra madre, que cantaba muy bien, nos presentó con 9 años al concurso de Radio León y lo ganamos Pero, por más que Paulino los recuerde, como mucha gente de la época, por el bar de su padre, Agustín y Esteban son una institución en el mundo de la música, en el que llevan sesenta años, concretamente uno más, 61. «Es cierto, pues nuestras primeras actuaciones fueron con 9 años, de la mano de mi madre, y Ayuntamiento y Diputación han decidido hacernos un reconocimiento el martes porque justo ese día, el 12 de enero, cumplimos 70 años».
Nacieron Agustín y Esteban en el Barrio de la Corredera, «en una casa de aquellas de planta baja y por aquellas praderas corrimos, fuimos a las escuelas de La Milagrosa, con el tiempo al Instituto Padre Isla... leoneses».
Nuestro primer gran éxito fue actuar en una gala benéfica con el Barrio de Pinilla junto a grandes figuras Y los chavales del barman del Rox tenían en casa a su primera maestra en la música, su madre, Adela, «que cantaba muy bien». Yella fue quien los cogió de la mano y se presentó con ellos en la emisora de Radio León, «que entonces se llamaba EAJ-63. Había un programa que se llamaba Tablado Infantil, con actuaciones en directo. No loo debimos hacer mal pues no solamente ganamos aquel año, sino que nos alzamos durante cuatro años consecutivos con el primer premio de canción infantil», recuerda Agustín, que aún no ha olvidado la ‘dotación’ del premio:«eran paquetes de caramelos y pastas de la Confitería Polo, pero lo importante era la trascendencia del galardón, aunque a nuestra edad los caramelos también tenían su encanto para nosotros» .
Desde aquel programa comenzaron a ser unos habituales en las conversaciones de los leoneses que hablaban de «los niños prodigio de León», en aquella expresión que hacía furor entonces con fenómenos nacionales como Joselito, Marisol, Ana Belén...
Pero su primer momento de gloria les llegó en un festival benéfico en el Teatro Emperador, en el que pudieron cantar junto a figuras de la época llegados a León para recaudar fondos que paliaran los daños de la recordada inundación del Barrio de Pinilla de la capital. «Para nosotros fue muy importante, éramos unos niños y nos veíamos allí con artistas muy conocidos de aquellos años 50. Recordamos que estaba Fred Galiana, que había sido un boxeador muy famoso y se pasó a la canción o el cubano René Muñoz, que entonces era muy popular porque había protagonizado la película Fray Escoba...».
Así arrancaba el largo periplo musical de aquellos dos niños que primero se llamaban ‘Los gemelos Tin-Ban’, que «parece un nombre muy exótico y realmente son las dos últimas sílabas de nuestros nombres, Agustín y Esteban». Y precisamente con ese nombre actuaron en un programa que marcó el siguiente hito en su carrera musical, el programa de TVE ‘Salto a la fama’, que en su caso sí cumplió con lo que anunciaba y «después de participar en él ya realizamos nuestra primera gira lejos de nuestro León, recorriendo el Levante español».
Una carrera que se anunciaba de altos vuelos y que tuvo un parón a causa de ‘otros vuelos’, los que les tocó hacer como voluntarios en la Base Aérea de La Virgen del Camino. Había llegado la inevitable mili.
Y llegó después la etapa que más fama les dio en su tierra y, seguramente, más recuerdan los leoneses, muchos de los cuales se siguen refiriendo a Esteban y Agustín como «los mágicos», que es el nombre del grupo que formaron con algunos amigos de la infancia. «Es cierto que nos convertimos en una imagen habitual para mucha gente, más reconocible por lo de ser gemelos, pues además de ofrecer conciertos por muchas localidades de la provincias cercanas —Zamora, Salamanca, Valladolid, Palencia...– nos convertimos en orquesta titular del Real Aero Club de León y del Parador San Marcos, simultaneando sus actuaciones con eventos en otras sociedades como el Nuevo Recreo Industrial, la Venatoria, el Casino de León, o los Casinos de Astorga y La Bañeza, Benavente, Club de Campo en Canido ( Vigo) así como todas las salas y pistas de baile de la provincia leonesa».
- Somos la banda sonora de dos generaciones de leoneses, que bailaron con nuestra música.
Ese ‘aroma’ de aquellos 70 tiene mucho que ver con una de sus últimas iniciativas, Mágicos 70. «Nos daba pena que desaparecieran las canciones de nuestra juventud, y formamos este grupo que pasea por toda la provincia la música de los guateques de aquella maravillosa época».
La grabación de un tema, Riaño, , del autor leonés José Manuel de Pablo Colinas, en la época que el conflicto del pantano era noticia diaria, fue la puerta por la que entraron en la música tradicional leonesa, con el nombre de Aldaba, dando un «impulso al Himno a León, de Odón Alonso y Pinto Maestro, pues lo contábamos y repartíamos octavillas con la letra en nuestros conciertos».
Duró Aldaba —con el que recorrieron la provincia sobre todo con conciertos de Caja España— hasta 1996, año en el que nace, para un viaje a México, La Rueca:«Íbamos con una delegación leonesa que encabezaban el alcalde y el presidente de la Diputación, Amilivia y José Antonio Díez, y actuamos en el Casino Español de México y en la Catedral de Puebla, donde interpretamos el himno a la Virgen del Camino».
Del baile a la canción tradicional, son los dos ámbitos en los que se han movido estos músicos que muy pocos leoneses pueden decir que no han bailado con ellos. Con su música.
