Una sala de ensayo ubicada en la planta baja del Centro Oficial de Idiomas dependiente de la Universidad de León le sirve al Coro Ángel Barja JJMM-ULE para entrenar sus voces. Es en este espacio donde se congregan los miembros de un conjunto infantil que recibe con los brazos abiertos a Jesús Alonso Cuesta, director titular de la orquesta coro y escolanía Santa María la Blanca (Jocsmab), de la Coral Real Casino de Madrid y del Instituto de Artes Escénicas de la misma ciudad. El director, compoitor y profesor natural de Granada dirigirá a la formación leonesa en un particular concierto que subirá el telón del Auditorio Nacional de Música el próximo 31 de enero.
«Este concierto se enmarca en el primer aniversario del fallecimiento del fundador de nuestra institución, Luis de Lezama», relata el músico: «El Instituto de Artes Escénicas se fundó hace cinco años, aunque venimos desarrollando nuestra actividad desde hace más de quince». En sus palabras, «don Luis de Lezama fue precursor de muchas cosas, pero la última, el último gran deseo que tuvo y puso en marcha fue este centro de formación de artes escénicas». Es en su honor que unas 210 voces escolares y unas 470 voces mixtas de la Universidad Rey Juan Carlos, el Coro Tomás Luis de Victoria, el Coro La Salle, la Coral Agustinos, el Coro de la Universidad Politécnica de Madrid, el Coro Primaria Alborada, el Coro Semicírculo de la Etsi, el Coro Schola San Eugenio, Jocsmab y el Coro Ángel Barja se sumarán a los 110 músicos de orquesta para interpretar la Segunda Sinfonía ‘Resurrección’ de Gustav Mahler, así como una obra compuesta por el propio Alonso Cuesta; ‘Emaús’, que se inspira en el último texto literario de Lezama y sigue la estala de la composición ‘El camino de Emaús’, estrenada en 2022 por el granadino.

De entre esa nómina de más de 500 voces, 80 llegarán a Madrid desde León, mostrando así la estrecha relación entre el coro leonés y el compositor. «Hace tres años más o menos nos conocimos gracias al Incibe, que nos puso en contacto para hacer un primer concierto a un mes vista», refleja Alonso Cuesta: «El resultado fue espectacular y, a partir de ahí, se da pie a otro de los motivos por los que hemos elegido este coro, que es el vínculo que desde ese momento hemos desarrollado, en el que anualmente hemos hecho una o dos colaboraciones». El músico es conciso en su parecer: «Espero que no se harten de mí porque las colaboraciones con este coro siempre son calidad y, sobre todo, garantías de resultados».
Por eso, unas semanas antes del evento en Madrid, Alonso Cuesta hace escala en León durante su ruta de ensayos. En la capital provincial, niños y niñas de 6 a 12 años se congregan para dar rienda suelta a sus melodías. Veinte de ellos están a unos días de invadir con sus voces el Auditorio Nacional de Música. «Es la primera vez que una parte de nuestro coro infantil va a participar en un proyecto de este calado y de esta envergadura», confiesa el director de la agrupación, Aitor Olivares: «Están muy contentos, muy emocionados y con muchas ganas».

No es la única hazaña que este grupo de cantantes están a punto de llevar a cabo. «El día 1 de febrero vamos a tener la oportunidad de formar parte de una grabación profesional del poema sinfónico ‘Emaús’ que luego será publicada en diferentes plataformas como Spotify y Amazon Music», continuó Olivares: «Esa grabación la haremos junto al Coro Universitario de Salamanca; aunque hay muchos coros involucrados en esto, pero para esta grabación Jesús ha decidido contar con menos y nosotros somos uno de ellos».
Ya sólo queda prepararse, así que la música vuelve a sonar en la sala de ensayo. Y suena inocente desde las voces puras de estos aprendices, que siguen las órdenes obedientes. «Venga, todos de pie» y se levantan. «Cogemos aire por la nariz» y lo cogen. «Con movimiento», «con magia» y cantan con todo el movimiento y toda la magia del mundo. Cantan contentos y responden melódicos, casi sin darse cuenta, al entusiasmo que a todos ellos les suscita la venidera cita. «Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí», retumban armónicos entre las paredes del Centro de Idiomas, dando cuenta de las ganas que tienen estos niños y niñas de viajar al Auditorio Nacional de la capital madrileña a demostrar entre gorjeos y entonaciones el talento del Coro Ángel Barja de Juventudes Musicales de la Universidad de León.