«Llevan ocho años detrás de él y ni lo han visto, pero a los de Orzonaga a cabezones no les gana nadie y ellos insisten»; dice un vecino de Matallana mientras lee el cartel anunciador de la IX Cacería del Elefante del faedo, una de las fiestas más singulares de la provincia.
— A los de Orzonaga a lo que no les gana nadie es a fiesteros; le matizan al que les tildaba de cabezones y también él ‘se atiene a razones’: «Ahí sí te tengo que dar la razón».
Y es que esta Cacería del Elefante que comenzó a celebrarse hace una década es una idea tan festiva como imaginativa, y con probabilidades de éxito a la hora de dar caza al presunto elefante que vive en el faedo de la localidad —impresionante por otra parte— pues caso de haber estado allí alguna vez... ya hace un siglo que lo vieron los vecinos, como bien contaba en sus coplas el Tío Faldas, que fue quien las compuso (en 1928, pronto será la fiesta del Centenario), se olvidaron y desde hace un par de décadas se han recuperado y hasta se han convertido en un himno del pueblo, que los niños del colegio estudian, conocen y cantan. «Un guaje baja corriendo, / para dar aviso al pueblo / que se hallaba un elefante / en la fuente del Faedo. / Pobre elefante que mal lo pasas / que te amarraron los de Orzonaga».
Así inicia la copla que después cuenta que «prepara las municiones / el vecino Baldomero / y en seguida pasa aviso / a Lanero y a Cachero».
Y eso es lo que harán el sábado, preparar las municiones, pues el primer acto de la jornada (a las 11.30) es la quedada en El Campillo para la revisión de ‘las armas’ (por cierto, cuanto más original mejor pues hay un premio precisamente a la originalidad. Y muchos actos más, durante todo el día, que a las 13 horas anuncia el regreso con el paquidermo preso».
Los años anteriores no se cumplió, pero con los de Orzonaga...
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