Y no empezó mal, de la mano de una leyenda del pastoreo, Paulino, cuyas cenizas lanzaron al viento hace unos días en un chozo, como no podía ser de otra manera. "De todos nosotros, de todos, siempre encontrarás a alguien que tenga un pero que ponerte, alguien que hablará mal, de Paulino no, nadie, jamás", cuenta Mario, quien recuerda como Paulino se sumó a esas familias que iba creando a su paso. "Como mi padre descendía de Asturias y él era asturiano y no tenía familia aquí se creó un lazo especial. Yo le recuerdo en Navidad en casa".
En León podemos presumir de que de los 4 campeonatos del mundo que se han celebrado en España tres han venido para aquí, el primero lo ganó Luis F. Rabanal y los otros dos yoY Mario también lleva a mano siempre una fotografía que ilustra aquella pasión que nació en aquel mastín que Paulino les regaló. Es todavía un niño y ya lleva un mastín en brazos, en la finca de la familia en Azadinos, que fue propiedad de la recordada familia Rojo Cortés y que adquirió el abuelo asturiano de Mario. "En casa siempre hubo ganado y entre él se han ido criando los mastines".
El final de la historia, más bien el capítulo más reciente que la historia sigue abierta, ocurrió hace tan solo unas semanas. En la fotografía Mario aparece con otro mastín, una mastina en este caso, llamada Nonia de los Zumbos, con la que acaba de proclamarse vencedor en el World Dog Show, para entendernos el Campeonato del Mundo, entre más de un centenar de ejemplares(130) llegados de diversos países, que se acaba de celebrar en Madrid.
- ¿Y no es la primera vez?
- Por suerte, no; ya lo había ganado otra vez, en 1993, y también gané un Campeonato de Europa en 2004. Mira, en León podemos presumir de que de los cuatro campeonatos del mundo que se han celebrado en España tres han venido para aquí, el primero lo ganó Luis Fernández Rabanal y los otros dos he tenido la suerte de ser yo.
- ¿Entonces se puede decir con propiedad lo de mastín leonés?
- La verdad, ese debate no me parece tan importante como a veces parece; a mí lo de competir bajo el paraguas de mastín español es algo que no me incomoda y bajo el de leonés creo que no podríamos. Lo que sí me parece relevante es lo otro, la presencia del mastín leonés en las competiciones y los excelentes resultados que logra, el prestigio que tiene y que, como te decía Félix García el otro día en un reportaje que sea una evidencia que la práctica totalidad de los mastines inscritos en el libro genealógico como mastines españoles descienden de los perros de los rebaños de merinas que hasta hace algo más de medio siglo subían a los puertos de montaña leoneses.
Y pone un ejemplo que ayuda a comprender lo que explica: "Cuando tú hablas de un caballo de pura raza es español, claro, pero a todos se nos va la cabeza a Andalucía; pues con el mastín se va a León".
Señalaba Mario Alonso que además de criar los mastines en su familia siempre han tenido ganado. "Hemos tenido durante treinta años vacas de carne y entre ellas andaban siempre los mastines".
- Entonces, ¿cómo valoras el otro debate eterno entre los mastines criados para concursos pero que no valdrían para el ganado?
- Es otro debate ficticio. Mira nuestro caso, siempre ha habido ganado en casa y de las camadas de mastines que nacen unos ejemplares se van al monte con el ganado y otros a los concursos, son hermanos, iguales. Yo creo que no hay mastines de campo y de concurso, lo que sí hay es buenos y malos mastines, eso sí.
- ¿Y qué es lo importante para tener buenos mastines?
- La genética, claro. Cuando logras los mejores ejemplares no te puedes dormir en los laureles y creer que ya lo tienes todo en casa. Si te duermes crees que lo tienes todo y te das cuenta de que no tienes nada, hay que seguir siempre buscando, estudiando, cruzando.
Y es que reconoce Mario Alonso que hay ahora una moda, muchos criadores, que han visto que hay dinero y ya sabes que cuando aparece el dinero...
Hablaba Mario Alonso de la importancia de la genética pues ése es el principal rasgo en la personalidad del mastín, el que rompe el mito de los mastines de campo y los otros. "Mira, Luis Esquiro Bolaños, el presidente del Jurado que me dio el premio, cría mastines en Madrid. No han visto un rebaño en su vida, manda un mastín a una ganadería y a los cuatro días ya no hay quien lo separe del ganado, hace perfectamente su trabajo".- ¿Otra característica que le haga especial al mastín?
- La tranquilidad. Jamás se altera por ningún estímulo que no se tenga que alterar. Si no hay peligro para lo que esté cuidando su tranquilidad es asombrosa. Yo he tenido otros perros, muy buenos, pero se alteran ante los estímulos externos, se ponen nerviosos, ladran... El mastín si ladra es que algo pasa.
- ¿Algún favorito?
- Los atigrados, me gustan mucho.