Si alguien vive con interés, y mucho dolor, los trágicos momentos que vive Nepal ése es sin duda el televisivo aventurero leonés Jesús Calleja, cuya relación aquel país va más allá de su etapa en diversos programas de Cuatro. "Es cierto yo trabajé en Katmandú como guía casi 20 años. Pasaba allí la mitad del año, es mi segunda patria, mi segundo país, allí tengo tantos amigos como aquí y cuando me jubile volveré allí a vivir, al menos un buen número de meses". Incluso tiene (¿o tenía?)casa en aquel país. "Tengo casa, es de reciente construcción y creo que ha aguantado, por decirlo de alguna manera, pero está en muy mal estado y no se puede entrar hasta que los técnicos lo autoricen;pero, en fin, eso es lo de menos, lo que me tiene asustado, sin dejarme dormir, es la magnitud de esta tragedia de la que creo que no sabemos las cifras de muertos, que pueden ser tremendas pues todavía no hay noticias de Pokhara, que es una de las ciudades más grandes de Nepal está más cerca del epicentro del terremoto".
Tiene Jesús Calleja especial preocupación por dos de sus sherpas. "Están allí como desaparecidos, no puedo saber nada de ellos. Estamos especialmente consternados porqué seguimos sin noticias de Pasang y Chiring, que estaban escalando en el Everest, son mis mejores amigos sherpas, con los que he compartido todas las grandes cimas del Himalaya y que sin ellos nunca lo habría conseguido y por supuesto nunca habría llegado a donde estoy ahora. Pero tengo fe que aparecerán...y tengo el corazón encogido pensando en ellos y mirando la posibilidad de hacer algo para poder buscarlos, a ellos y a otros que estarán con ellos".
El aventurero leonés ha aparecido además en diversos programas de la cadena para la que trabaja, Cuatro, con un nepalí que ‘adoptó’ cuando trabajaba enaquel país. "Sí, me ocupé de él y es como un hijo para mi. Se llama Ganesh y estaba muy enfermo cuando lo conocí en Nepal, lo traje conmigo, pero tampoco me gusta darle excesiva publicidad, estas cosas se hacen y ya está, es como la vida privada, es tuya".
Estoy consternado por mis sherpas, Pasang y Chiring, que estaban escalando el Everest y no sé nada de ellosLo que ocurre es que la historia de Ganesh adquiere ahora otra dimensión con la tragedia que vive su país y la motivación que movió a Calleja vuelve a resultar válida ahora mismo. "Nepal me ha dado tanto que quería devolvérselo. Me involucré trayendo a un niño que estaba a punto de morir. Al, final, claro que se ha convertido en mi hijo, aunque casi me cuida él más a mí que yo a él. Después, traje a un amigo suyo, Suresh, y a su hermana. Los quiero como a mis hijos. Que no son naturales es cierto. Que no figuran como tales en documentos es cierto. Pero no importa. Es muy bonito ver esta acción reacción, has salvado una vida, y ellos ahora están casados y han tenido hijos, dando lugar a nuevas vidas. Yo estoy muy contento por ello y me considero mucho más rico".
También el Everest, otro de los nombres de la tragedia, ha marcado la vida de Jesús Calleja, tanto que en su libro habla de la ascensión a su cima afirmando que "no habrá nada que supere lo que yo sentí cuando alcancé la cumbre del Everest, ese éxtasis. Hasta tal punto que aquello condicionó toda mi vida. No hay placer, tampoco sexual, que se le pueda comparar".
La gran esperanza de Calleja para el futuro, al margende esos muertos para los que ya no hay remedio, es su tremenda fe en el pueblo nepalí. "La gente es la más maravillosa que he conocido y también la más entregada y solidaria, esa es la gran ventaja ante la adversidad, son enormemente solidarios y lo comparten todo. Ahora mismo se están cediendo unos a otros casas, akumentos, todo, pero es muy duro. Necesito estar allí, puedo ayudar mucho".
"No duermo, necesito estar en Nepal, puedo ayudar mucho"
El aventurero leonés Jesús Calleja trabajó veinte años en Nepal y ha regresado al país con todos sus programas, incluso ha ‘adoptado’ a tres nepalíes
29/04/2015
Actualizado a
17/09/2019
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