Dos propuestas se han realizado en la galería Cinabrio para estos meses de marzo y abril, por un lado sus vitrinas muestran las ‘Palabras plegadas’ de Irene Fernández y por otro las mujeres de Corina Fernández Amievas.
Irene Fernández en la vitrina de Arte presenta ‘Palabras plegadas’ que, como ella refiere, «son libros transformados en obras de arte: libros viejos que estaban en contenedores y yo los transformo con mucha paciencia, dándoles una segunda vida muy diferente de la que tenían originariamente». La técnica que utiliza es sencilla. «Necesitas una escuadra, regla, medir, cortar y doblar y el proceso es medir con regla milimétrica y luego cortar y doblar para darle la forma que el autor desee», explica.
Presenta libros que, cuando se abren y se extienden, cuentan con animales como leopardos, tigres o formas geométricas más abstractas. «Hago muchos encargos en plan de nombres para regalos de todo tipo, también hago algún libro alterado, que en vez de ser forma de libro son formas de gatos, de floreros y es otro estilo que no entraban en la vitrina», cuenta sobre lo que ofrece: «Aquí me centro más en lo que son los libros que a mi me parece que es algo que no está nada visto».

Los vende porque le llevan muchas horas y le resulta necesario «valorar su trabajo». La forma de llegar a ello y su desarrollo lo desentraña la propia autora: «Lo empecé como hobby, es un hobby, pero en mi casa no me entran y como no me entran tengo que darles salida, es algo muy poco visto, en Alemania o Italia se ven muchos». La vitrina en esta ocasión se encuentra en el interior de la galería y no en el escaparate como anteriormente.
Por otro lado, Corina Fernández Amievas es una artista leonesa que se ha podido ver en el Camarote Madrid o en Santa María del Páramo recientemente. Su lema es: «Sólo pinto mujeres». De acuerdo con esa máxima va su trabajo, incluso su página en Facebook. Tiene un modo particular de pintar en el que utiliza el color de una forma provocativa y diferente a lo que estamos acostumbrados a ver, lejano a la realidad.
Su modo de trabajo lo expone en pocas palabras. «Tomo las imágenes de Pinterest y las pinto a mi manera», dece: «No es copiar, es interpretar, no modifico el dibujo sino las caras, los maquillajes, los colores no son de la realidad, me considero fauvista, así como algo expresionista y de unos años para acá un poco pop, del pop americano». El color representa su punto fuerte, diferenciador y de eso habla cuando comenta las personas que se han referido al tema: «Los colores son muy fuertes y muy valientes, me decía mi galerista de Madrid que son valientes porque no gustan a todo el mundo».

La técnica que utiliza es sencilla: «Yo de Pinterest tomo una imagen que me guste, me encante, me emocione, me inspire, me vuelva loca, que diga esta la tengo que pintar. La saco de Pinterest, la fotocopio, pongo las medidas y luego las traspaso al papel, lo dibujo y luego coloreo y ahora hago decoupage también, una técnica complicadísima, traspasarlo a papel cebolla o a papel arroz como servilletas y utilizo la cola. Además, meto fotos antiguas». En su exposición, aparte de las obras ya conocidas incluso las novedades de decoupage, también incluye óleos porque lleva tres años aprendiendo óleo y le está costando mucho aprender. Es una técnica que le resulta muy difícil porque está más acostumbrada al acrílico y al gouache.
Acerca del tipo de mujer que le agrada pintar comenta: «Me gustan las mujeres que tienen los rasgos muy andróginos, muy duros con unos maquillajes muy dramáticos, tipo Marlene Dietrich, ese estilo de mujer. Otro aspecto importante es el de las manos, las manos que presento son muy alemanas, muy de pintura alemana». Todo ello puede apreciarse en una propuesta que recorre el trabajo de esta autora a lo largo de su evolución pictórica.
La exposición seguirá en la galería Cinabrio, de la calle Gran Capitán en Trobajo del Camino hasta el próximo día 18 de abril.