Bieito Romero, líder de la formación gallega más internacional, reconoce que se trata de un proyecto muy especial por recrear desde el punto de vista sonoro el entorno en el que se hunden sus raíces. «Sí, efectivamente. Ribeira Sacra es una comarca de Galicia, que son 23 ayuntamientos que comprenden parte del sur de la provincia de Lugo y norte de la provincia de Ourense, una comarca que está a punto de ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con unas características naturales e históricas impresionantes. En este sentido, hace cosa de dos años y medio o tres decidimos hacer un trabajo monográfico sobre toda esta comarca, que es el último disco que estamos presentando y con el que estamos girando en este momento», asegura Romero, que reconoce se trata de un modelo de disco inédito en la larga trayectoria artística de Luar Na Lubre al ir precedido de una ardua labor de campo por toda la comarca de la Ribeira Sacra. «Sí, es un trabajo de campo, hay un trabajo de composición, hay un trabajo de interpretación de material que nosotros mismos recogimos in situ en toda esta comarca, fundamentalmente en la parte ourensana, que es donde están mis raíces, donde sabíamos muchas historias, donde conocíamos a mucha gente que nos podía informar, y el resultado ha sido un trabajo de creación en función de lo que nosotros percibíamos y al mismo tiempo de recogida de material etnográfico que por un lado venía de la mano de historias y por otra de una parte musical, y al mismo tiempo lo que hicimos fue un trabajo de recopilación –esto roza ya casi lo antropológico– de sonoridades propias de este lugar; es decir, tenemos por un lado esta banda sonora que nosotros creamos y reproducimos de la Ribeira Sacra y, por otro, en combinación, pues toda esa grabación de sonidos propios de lo que es la banda sonora real de la Ribeira Sacra, en la que está por ejemplo el sonido de un amanecer en el monasterio de San Pedro de Rocas, el sonido del río Sil, el sonido de un carro celta tradicional, el sonido del tañir de unas campanas a ritmo de muñeira... Son 26 cortes de música y sonidos que están incluidos en este CD, donde se combina esa parte creativa, de composición y de recogida que nosotros realizamos y, por otro lado, esa recogida natural, etnográfica y antropológica de las sonoridades propias y auténticas de esta comarca gallega».
Para Bieito Romero esta forma de trabajo supone para una formación como Luar Na Lubre «la posibilidad de seguir creando, de seguir dándole matices, respetando al máximo este tipo de sonidos, de canciones, de música y de sonoridades que están ahí. Como músicos lo que tenemos que hacer es interpretar desde una perspectiva humana y posteriormente plasmar en el instrumento todo este tipo de percepciones que nosotros tenemos a través de estas sonoridades.Pienso que es muy enriquecedor y que al mismo tiempo se ve plasmado precisamente en esta creación», señala el líder de la formación Luar Na Lubre, que a la hora de incorporar al repertorio del grupo historias como la de Manuel Blanco Romasanta, el hombre lobo de Esgos que fue juzgado en Allariz y finalmente condenado a la pena capital, el punto de partida «fue hacer un estudio más o menos minucioso de lo que fue su historia personal, acudir a la bibliografía que era más fiable de toda esta trágica historia, hablar con los investigadores y finalmente plasmar una letra que está ahí, en el Cantar de Romasanta que está sacado de un pliego de cordel donde se narra este auténtico drama que nosotros hemos pretendido plasmar de una manera real, dura, pero tratando al mismo tiempo de convertirla en arte».Preguntado por las señas de identidad del entorno que ha servido de fuente de inspiración para su último disco, el compositor e intérprete gallego reconoce que se han basado en tres ejes que considera fundamentales. «Por un lado está la parte religiosa de toda esta Ribeira Sacra, cuyo nombre es muy controvertido. Mucha gente dice que se llama así por la cantidad de monasterios y de iglesias de tipo románico que se concentran en un área que es la más grande de Europa, pero también el nombre, que viene recogido en un documento de uno de los monasterios, hace referencia al roble antiguo sagrado que en esta zona se veneraba. Aquí aprendió a hablar y a escribir en gallego el rey Alfonso X el Sabio y es probable que muchas de las cantigas estuviesen compuestas en la Ribeira Sacra. Esta parte espiritual es muy importante. Luego, la naturaleza del entorno es brutal, una naturaleza todavía muy viva y absolutamente autóctona, cuyos bosques, repletos de castaños y robles milenarios, son una referencia a nivel europeo. Y tampoco hay que olvidar el factor humano, que yo creo que es decisivo en el lugar de donde proceden los afiladores, un gremio importantísimo en Galicia que creó su propia jerga llamada ‘barallete’ con más de 1.800 vocablos que lo convierten casi en un idioma, donde estaban también los cordeleiros, los manteiros, una cantidad de oficios brutales que influyen decisivamente en la configuración de este entorno. También está esa parte enológica que yo siempre destaco en estas riberas, en estos cañones del río Sil, que son una parte natural importantísima y que es donde se practica esa viticultura heróica, que debe su nombre a que había que subir todo a lomos hasta unos despeñaderos de cientos de metros, una brutalidad pero también una forma de vida para mucha gente que durante siglos estuvo vigente y es importante».
Este homenaje a sus raíces es algo que Bieito Romero se había planteado desde hace tiempo pero que no ha podido materializar hasta después de tres décadas de permanencia en los escenarios de la formación a través de su último álbum ‘Ribeira Sacra’. «Esto era una asignatura pendiente, al igual que muchas otras. Ribeira Sacra es parte de mi vida. Yo tengo en estos momentos 55 años y buena parte de mi vida pivota en torno a todas estas historias. Mis raíces, tanto por parte de padre como de madre, se encuentran en el corazón de esta Ribeira Sacra ourensana. En cualquier caso entendíamos –yo particularmente– que se trataba de un homenaje a mis ancestros, a toda mi familia por los dos lados, y además entendíamos que era algo que no se había hecho hasta ahora. No hay absolutamente nada hecho musicalmente hablando de estas características y ahí está un trabajo que se convirtió en una banda sonora real de este lugar y que ha tenido una gran aceptación. Desde que presentamos el disco en el año 2018 llevamos más de cien conciertos por toda la península y también por otros países», reconoce Romero, para quien León siempre ha sido un punto de referencia en la trayectoria de la formación gallega. «León siempre ha sido como una casa para nosotros. Nos sentimos siempre muy queridos y muy bien tratados en esa tierra. Siempre acudimos con mucho cariño, llevando lo mejor de lo que podemos dar, en todos lados pero en León particularmente porque tenemos muchísimas cosas que compartir, y encantadísimos de volver a ese hermoso Auditorio Ciudad de León donde ya tuvimos la ocasión de presentar hace dos años el disco conmemorativo del 30 aniversario del grupo».