Aunque se puede subir a la Mesa de los Tres Reyes desde Lescun (Francia) o Belagua (Navarra), la ruta más habitual es la que aquí se propone y que parte desde el refugio de Linza, en el valle de Ansó (Huesca).
Su denominación, se debe a que fue la confluencia de los antiguos reinos de Navarra, Aragón y el Vizcondado de Bearn (Francia). En el caso de Navarra, es el punto más elevado de la comunidad. Se dice que, al darse dicha confluencia, sus gobernantes subían hasta la Mesa de los Tres Reyes a firmar los tratados de importancia.
El terreno por el que se va a caminar pertenece al Parque Natural de los Valles Occidentales, un parque natural español situado en el extremo más occidental del Pirineo aragonés, en la comarca de la Jacetania.

La ruta comparte un tramo con el GRT13, un Gran Recorrido Transfronterizo que pasa de España a Francia en su diseño. Marcado con franjas rojas y blancas, aparte de estar bien señalizado con postes muy claros en el recorrido.
Esta ruta fue programada, organizada y realizada por el grupo de Montaña Yordas de León.

Descripción de la ruta
Comienza la ruta en el refugio de Linza, que se vio en la ruta anterior. Desde allí hay un puentecillo de madera que se cruza para salir la dirección Noreste y, al poco de salir, se ve un cartel que indica la ruta del GRT-13 que va a coincidir en el primer tramo del recorrido que discurre entre praderas siempre ascendentes, aunque por buenos senderos muy marcados y señalizados.
Son más de 5 kilómetros en los que se asciende cómodamente 600 metros de desnivel, aunque con esfuerzo. A continuación, se llega al collado de Linzola, donde se abandona el GRT13 para continuar siguiendo los hitos que son buena referencia en el camino. En este lugar hay dos opciones, seguir por la derecha al Petrechema o por la izquierda a la Mesa de los Tres Reyes, que es por el que se va a continuar caminando. Ahí se baja a la Foya de la Solana donde hay una fuente que en verano suele estar seca y un abrevadero poco más abajo, así como un pequeño refugio metálico algo más adelante y separado del camino.

Desde la Foya de la Solana se sube con mayor pendiente hacia un resalte rocoso situado a la izquierda y casi al final, se entra en una zona kárstica de roca caliza erosionada típica de algunas partes del Pirineo, recorriendo alrededor de medio kilómetro, entre rocas, por lo que se deben seguir bien los hitos para evitar zonas más conflictivas. En este tramo se ven los pocos árboles que se van a encontrar en el recorrido.
A continuación, el camino entra en una zona que combina praderas con pedreras, bajo las moles de los picos del Budoguía, limítrofes con la comunidad navarra hasta encontrarse en la base de la montaña que se va a subir, donde se sigue por la izquierda hasta llegar al Collado de la Mesa de los Tres Reyes, donde ya se ve el camino muy pedregoso, empinado y zigzagueante que da acceso a la cumbre. Se sigue por el camino haciendo unas pequeñas trepadas hasta encontrar una chimenea, desde donde se puede seguir de frente con nuevas trepadas, o bien bordear por un camino algo más expuesto por su caída a la derecha y que rodea la cumbre para llegar a ella.

En la cumbre hay varios elementos colocados por grupos navarros alusivos a Javier, entre ellos una maqueta de castillo de Javier. La vista es excelente a todos los puntos cardinales, pudiéndose contemplar el Txamantxoia, el Budoguía y el Petrechema, así como, a lo lejos el Midi D’Oisseau, el Bisaurin y la Collarada entre otros. Hacia Francia, observamos un pequeño ibón, el ibón de Lhurs, y las cimas cercanas del Pic de Col de Lhurs 2325 m, Pic de Pene Blanque 2385 m, Pene de Lhurs 2301 m y el Anie 2499 m.
El descenso se va a hacer por el mismo recorrido, que se hace un poco largo hasta llegar al refugio de Linzola.

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