"Me encanta León, como músico y como turista"

La banda gallega Eladio y los Seres Queridos vuelve esta noche al escenario de El Gran Café para presentar las canciones de ‘Orden invisible’

David Acosta
22/01/2015
 Actualizado a 16/09/2019
Los cuatro integrantes de la banda gallega Eladio y los Seres Queridos, que hoy actúan en El GranCafé. |
Los cuatro integrantes de la banda gallega Eladio y los Seres Queridos, que hoy actúan en El GranCafé. |
Melodías que acarician el oído y letras que llegan al corazón sin dejar de agitar conciencias. Es la infalible fórmula de Eladio y los Seres Queridos aplicada al ‘Orden invisible’, su último y recomendable álbum cuyas canciones sonarán hoy en El Gran Café a partir de las 22:00 horas, a 8 euros la entrada anticipada y 10 en taquilla. Eladio Santos da nombre, voz y guitarra a la banda de Vigo, al tiempo que nos confiesa amor eterno a la ciudad de León. Se hace querer.  
         
– ‘Orden invisible’. ¿Por qué ese título para el nuevo disco?
– Hace referencia a las ganas que cada uno tenemos de luchar, de mejorar o de hacer cosas, incluso en una sociedad tan moderna y materialista como la que nos ha tocado vivir. El orden invisible es el impulso que cada día nos hace sobrevivir, levantarnos de la cama y seguir adelante. Es una inmensa fuerza que está ahí aunque a veces no nos demos cuenta. Sin querer sonar pretencioso, creo que en las letras de este disco hay mucha reflexión sobre cuál es el sentido del hombre moderno del siglo XXI. La búsqueda de una espiritualidad dentro del caos.

Cuando empezamos no teníamos ni batería, éramos como una banda de ‘techno-fol’. Ahora sonamos con más fuerza – Algunas de las canciones de este álbum, y corríjame si me equivoco, fueron compuestas hace algunos años, evolucionando después con el paso del tiempo…
– Sí, suele ser mi método de trabajo. No soy muy dado a dejarme llevar por el entusiasmo de las últimas composiciones. Siempre existe la tentación de pensar que la canción más reciente es la mejor que has hecho y no siempre es así. Yo prefiero componer y dejar que los temas vayan tomando forma con los años. Tengo algo así como un disco duro donde voy almacenando composiciones e ideas que después tocamos en directo para así comprobar qué gusta más al público. Algunas canciones de mi anterior trabajo podían haber estado en este ‘Orden invisible’ y viceversa.

– Manuel Colmenero y Javibu Carretero (responsables del sonido de los dos primeros trabajos de Vetusta Morla), están de nuevo en la producción, tal y como ocurrió en ‘Están ustedes unidos’ (2011). ¿La confianza es un plus?
– Claro. Ya no tienes que pensar si esto o lo otro les parecerá bien porque les conoces y todo es más fácil. Ha sido como grabar con amigos, y además las dos partes, banda y productores, teníamos desde el principio la misma idea sobre lo que queríamos hacer.
 
– Este disco es más eléctrico que el anterior. ¿A qué se debe?
– Pues es el resultado de lo que yo llamo la ‘carrera armamentística’. Cuando empezamos el grupo hace años no teníamos ni batería, éramos algo así como una banda de ‘techno-folk’ (risas). Era guitarra acústica y una base electrónica. Ya en el segundo álbum metimos batería y eso nos azuzó a todos. Desde entonces hemos buscado formas para sonar más alto y meter más caña.

– Y aquí es donde entra en acción una guitarra eléctrica muy especial ¿no?
– Así es, ‘La 180’. Es una guitarra antigua, de caja. Podríamos decir que es un paso intermedio entre la guitarra acústica y las guitarras eléctricas de hoy en día. Tiene un sonido áspero, con mucho carácter y personalidad. Le puse el nombre de ‘La 180’ porque no tenía marca y la compré en eBay por 180 euros. Al final fue la guitarra que más usé en la grabación del álbum y eso que tuvimos a nuestra disposición instrumentos muy buenos y muy caros.

En nuestro último álbum hay referencias sociales y políticas, era inevitable. La gente ha empezado a creer en el cambio – Tocar en León y en El Gran Café no es algo nuevo para usted. ¿Le gusta la plaza?         
– Me encanta tocar en León y también visitar la ciudad como turista, incluso a pesar del frío (risas). León tiene mucha tradición musical, al igual que El Gran Café, un local muy acogedor. Intentaremos que el concierto de esta noche sea algo mágico.  

– Y como turista, ¿cuál es su rincón favorito de León?
– Las vidrieras de la Catedral. Siempre que voy a León procuro verlas. Son impresionantes. Creo que León es una ciudad que está muy bien conservada, no sé si por el clima o quizá también porque los leoneses cuidan todo aquello que tiene solera. Yo a veces me siento transportado a la Edad Media o al Siglo de Oro. Es una de mis ciudades favoritas.  

– En su último trabajo hay una canción titulada ‘Seremos santos inocentes’. Y lo dice usted en estos tiempos de corrupción...
– (risas). Sí, la verdad es que la canción se podría conectar con la realidad de esa manera. Hay referencias políticas y sociales en el disco, es inevitable. Yo creo que la sociedad estaba acostumbrada a pensar que había cosas que eran inamovibles, imposibles de cambiar. Parecía que era más fácil que nos cayera un meteorito encima que cambiara, por ejemplo, la política. Todo el mundo daba por hecho que el capitalismo y el consumismo se quedarían para siempre. Y quizá no sea así. Todo se puede cambiar y mejorar.

– Algunos dicen que el cambio va a empezar este domingo en Grecia…
– La gente ha empezado a creer y a implicarse en la política. Desde hace un par de años se ha tomado conciencia de que es necesario participar en todo lo que afecta a la sociedad. Muchas personas estaban tan desencantadas que ya no iban ni a votar. Ahora la sensación es otra y eso es positivo. Eso sí, tampoco conviene buscar la perfección en un partido político, sea el que sea. Los partidos están formados por personas y las personas cometen errores. Si hay cambio, habrá también fallos. Pero lo importante es avanzar y no seguir en la caverna como algunos quieren.
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