Más de 30 palomas mensajeras emprendieron este sábado el vuelo desde Palazuelo de Órbigo, rumbo a distintos puntos de Andalucía con una carga poco habitual: pequeñas obras de arte de apenas 6x8 centímetros. La iniciativa forma parte del proyecto ‘Volando Voy’, una propuesta artística que ha acompañado una prueba puntuable del Campeonato de España de colombofilia.
La suelta se realizó sobre las 7.15 horas desde el colombódromo Derby Ribera del Órbigo, en Palazuelo de Órbigo. En total, unas 4.000 palomas mensajeras salieron hacia destinos como Sevilla, Jerez, Málaga, Cádiz o Huelva. La prueba valora la velocidad con la que cada ave regresa a su palomar de destino, aunque en esta ocasión 31 de ellas participaron además en una acción artística singular.
Cada una de esas palomas transportó una obra de pequeño formato realizada por artistas residentes en León. Las piezas, de 6x8 centímetros, fueron concebidas para adaptarse a las condiciones del vuelo: debían pesar lo mínimo posible y poder doblarse o enrollarse. Por ello, en la mayoría de los casos los autores utilizaron tela como soporte, con técnicas que van desde la tinta hasta la impresión sobre tejido.
Las obras forman parte de la exposición ‘Volando Voy’, que se ha podido ver durante esta semana en Maristas San José. El proyecto ha sido comisariado por dos profesores del centro. Uno de ellos, Eduardo Barrallo, fue el encargado de colocar las pequeñas piezas en las palomas antes de la suelta.

Barrallo cuenta, junto a su hermano Guillermo, con una amplia trayectoria en la colombofilia deportiva. Ambos han sido 14 veces campeones de España y han entrenado palomas ganadoras en distintas modalidades: velocidad, hasta 200 kilómetros; fondo, hasta 700 kilómetros; y gran fondo, por encima de esa distancia. También han sido campeones olímpicos en esta disciplina.
Las aves que transportaron las obras hasta Andalucía fueron traídas a León por la Federación Andaluza de Colombofilia para participar en una prueba clasificada como fondo o gran fondo, según el destino asignado a cada paloma. En el colombódromo Derby Ribera del Órbigo se cuidan y entrenan a diario unas 2.000 palomas procedentes de distintos países, entre ellos Inglaterra, Estados Unidos, Portugal, Italia, Holanda, Bélgica o Polonia.
La utilización de palomas mensajeras tiene una larga historia. Ya en la Antigua Grecia se empleaban para comunicar noticias, como los resultados de los Juegos Olímpicos, y también fueron utilizadas en Roma, Egipto o la India, en muchos casos con fines militares o postales. En España han tenido usos muy diversos, desde el transporte urgente de determinadas muestras entre laboratorios hasta casos ilegales como el traslado de droga.

En esta ocasión, sin embargo, las palomas han volado con arte leonés. En el proyecto han participado artistas como Cathy Thompson, Ana Campos, Ana Cristina Martínez, Ana Corchea, Jésica Campelo, Estela Román, Mariano Gutiérrez, Susana Valdés, Cristina Ibáñez, Fernando Tuñón, Carlos Luxor, Pedro Tapia, Paco Romo, Ángela Cobos, Paco Fergar, Mar Calzado, Fran de Gonari, Carlos Nestar, Héctor Sánchez, Ana Olot, Ana Alonso, Tránsito Esteban, Araceli Larran, Elena Campos, Silvia Pérez, Cristina Masa, Beatriz Hervada, Carmen Verde, Nuria Palencia, Pilar López Duque, Gema Cinabrio, Beatriz de la Riva y Luis Enrique Sarabia.
Las palomas mensajeras pueden vivir entre 15 y 20 años, aunque su vida deportiva suele limitarse a seis o siete temporadas. Los ejemplares de competición pueden alcanzar valores de entre 1.500 y 2.000 euros, e incluso superar esas cifras en el caso de aves campeonas. Se alimentan principalmente de grano y, según los colombófilos, en las pruebas de velocidad suelen rendir mejor cuando tienen pichones recientes esperando en el palomar de destino.