Nací en ese universo de colores que son las células y tejidos que mi madre analizaba en el microscopio Las guerras y las crisis que azotan al mundo actual nos invitan a refugiarnos en territorios imaginarios como los que describe Macu Morán en la muestra de la galería Cinabrio. "Yo tengo fe en que esos territorios existen. Si no están presentes todavía es porque no pensamos en ellos con suficiente fuerza. Soy de la opinión de que dejándonos inundar por la belleza nos ayudaría a construir la realidad de manera diferente", afirma esta artista que se ha movido en disciplinas que van del óleo al dibujo, la acuarela, la porcelana, la fotografía manipulada, el arte tecnológico y el videoarte. De todas ellas tiene especial preferencia por la fotografía analógica en color manipulada en la cámara oscura, una técnica que tuvo oportunidad de desarrollar durante su estancia en Nueva York. "Intenté continuar con esta técnica en laboratorios de Madrid y Barcelona, pero que tuve que desistir y pasar al digital", comenta Morán, que para lograr algunas imágenes se ha valido de las prácticas de su madre, la profesora de la ULE Charo Marcos, con el microscopio electrónico. "Nací en ese universo de colores que son las células sanguineas, los diferentes tejidos que mi madre analizaba en el microscopio", reconoce la artista, para quien la ciencia siempre ha estado muy presente en las manifestaciones artísticas que ha venido desarrollando por diferentes países.
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