Dice el filósofo de Plasencia Fernando Castro que, "ante la duda, la RAE". Por eso, cuando a él le surgió una respecto al título de la exposición que este viernes fue inaugurada en el Musac, no tuvo otra que acudir al diccionario. "¿Qué siginifica eso de 'El bramido de la tierra'?", se preguntó, para después bucear entre acepciones hasta presentarlas ante el micrófono, justo delante de un campo de girasoles pictórico firmado por Luis Moro y bautizado 'Tiempos modernos'.
"Voz característica del toro, el ciervo y animales semejantes", avanzó los significados del mencionado 'bramido'. Y no tardó en seguir. "Segundo sentido: grito de persona furiosa y colérica", continuó: "Pero el tercer sentido me parece el más interesante: ruido áspero y grave producido por el mar embravecido y por el viento agitado". A su modo de ver, la última acepción es la que significa 'El bramido de la tierra', "el ruido de la naturaleza, el ruido áspero que no nos deja dormir".
Bajo esa carta de presentación se extiende por una parte del centro dirigido por Álvaro Rodríguez Fominaya la exposición, visible hasta el próximo 19 de octubre, cosechada por el que fuera Premio Castilla y León de las Artes en 2022. Aproximadamente un año de trabajo ha dado como fruto casi un centenar de piezas de diversos tamaños creadas específicamente para el Musac. "No era en ningún caso una exposición planteada como una retrospectiva, sino como un proyecto formado por unas piezas que puedan funcionar de forma unitaria", explicó el comisario Fernando Castro. Sobre su denominador común, destacó "una honda preocupación ecológica".
Pintura, dibujo, figuración y hasta elementos bordados que plantean problemáticas conceptuales son parte de la muestra del artista segoviano, que asoció el origen de la misma a una de sus 'performance'. "El ciervo quizás es el símbolo más representativo de esta exposición y su bramido es ese momento en el que la naturaleza reclama su protagonismo", señaló ante un pedestal ubicado en el centro de varias de sus piezas. En todas ellas, los animales se convierten en protagonistas retratados que agudizan la visión del espectador hasta tonarla reflexión.
"A lo largo de la historia del arte, sobre todo del arte occidental, ni siquiera se ha relegado a los animales a un segundo plano; sino a un tercer plano", consideró el creador, acostumbrado a plasmar insectos en muchas de las obras realizadas a lo largo de unas tres décadas. En esta ocasión, el Musac se convierte en refugio para animales de mayor tamaño; además de ciervos, leones, elefantes, aves y otras especies se inmortalizan en diferentes superficies por cortesía del trazo de Luis Moro. Algunas veces, incluso, esos protagonistas aparecen en mitad de una calle vacía, en el centro de una plaza desértica. Y es que todas las creaciones de 'El bramido de la tierra' coinciden también en la ausencia: prácticamente ninguna presenta una figura humana.

"Durante el Covid pudimos ver que los animales tomaban esos espacios que naturalmente les pertenecen", siguió Moro, aludiendo a la exposición 'Resistencia animal' que presentó hace unos años en México: "Es una serie que empiezo con unos pequeños bocetos que después llevo al gran formato", indicó.
Como ocurría entonces, algunas piezas de pequeño tamaño también se incluyen en la exposición del Musac. Dibujos sobre la publicación 'Pareils des enfants' de Marc Bernard e intervenciones sobre recortes de periódicos siguen la estela de reflexión ecológica de 'El bramido de la tierra'. "Los medios de comunicación nos van llevando a una lectura de la realidad a la que quizás en esta exposición doy un vuelco y lo enfoco hacia estos seres invisibles que no suelen tener voz en las noticias, como es el mundo animal", expresó el autor.
Hasta una señal de considerable tamaño parece advertir desde uno de los espacios exteriores del museo "cuidado con los ciervos" aun sin haber vehículos a la vista. En palabras del comisario, la de Moro "no es una actividad reaccionaria, sino de urgencias críticas que nos hacen pensar", mientras que su arte es uno "que, al mismo tiempo, da placer estético y tiene que ver con meditaciones".
Es que lo que busca el creador es cuestionarse a sí mismo y a sus espectadores; ponerles delante de una escena irreal, de una hipérbole artística, para mostrar que, en realidad, la naturaleza es incontrolable. Que de un lugar abandonado a su suerte crece la hierba que pasta el ganado. Que "los animales son un pretexto para hablar de otras cosas, aunque el universo cuenta una de ellas en cada pequeño ser".
Actividades complementarias
Para celebrar la inauguración, a la espera de la próxima en el mes de julio, el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León mantendrá la entrada gratuita durante todo el fin de semana. Además, este mismo sábado, el artista Luis Moro mantendrá una conversación con el comisario Fernando Castro a las 19:00 horas en un evento de acceso libre.
A ello se suman las visitas guiadas de este domingo. A las 12:00 y las 18:00 horas, 'El bramido de la tierra' recibirá a leoneses y leonesas en un recorrido gratuito hasta completar el aforo. A las 13:00 horas, la visita se extenderá a las tres exposiciones temporales vigentes.