El parque nacional de Everglades ocupa más de 6.000 kilómetros cuadrados en la punta sureste de Estados Unidos y está formado por una red inmensa de pantanos, humedales y manglares subtropicales. La variedad de fauna que en el habita es simplemente espectacular. Mi amigo Javier Parrilla me había hablado muchas veces de ese lugar, y del sur de Florida en general, pero si no lo ves realmente no te imaginas de lo que allí hay. Y fue al final con Javier y con Marisa, su mujer, con los que al final conocí uno de los parques nacionales más famosos de Estados Unidos, sino el que más. La pequeña capa de agua que inunda todo el parque hace que la única manera de adentrarse en él sea en aerodeslizador, o a través de las múltiples pasarelas de madera construidas al efecto en sitios concretos y que nos permiten pasear con toda comodidad sin más preocupación que observar y fotografiar la increíble variedad de animales, en especial de aves.Este parque nacional que ocupa más de seis mil kilómetros cuadrados es sin duda la zona más salvaje de Estados UnidosSin embargo, el rey de los Everglades es el comúnmente llamado caimán, o Alligator. Puede llegar a medir hasta 4,5 metros y solo habita aguas dulces. Hay que tener cuidado con ellos, pues por su tamaño y su velocidad en tierra, nos pueden dar un buen susto. Comen casi de todo, incluso animales del tamaño de un ciervo. En los distintos recorridos como los famosos Anhinga Trail, o Shark Valley, podemos ver estos animales por todos los lados, incluso al lado del camino u ocupando buena parte de él.
Pero Everglades es mucho más que alligators. Las águilas pescadoras se las puede ver casi por cualquier lugar. Las mejores fotografías que me traje de la especie están hechas en un aparcamiento de la zona de acampada de Flamingo. Precisamente en ese lugar pudimos observar en el muelle una hembra de manatí y su cría. Fueron unos minutos increíbles viendo como estos extraños animales se sumergían y salían a respirar a tan solo unos metros de nosotros.
Y es que Everglades está lleno de sorpresas, y en cualquier recodo de sus senderos, o al lado de la carretera te puedes encontrar cualquier cosa. Desde un lince rojo y su cría, hasta una familia de mapaches rebuscando en un cubo de basura.
Pero sin duda lo que más me llamó la atención de Everglades fue su avifauna: garzas de todos los tamaños y colores, ibis, limícolas de todas las clases, pequeñas aves como el Cardenal, que solo había visto en fotografías, pelícanos, y un sinfín de especies que fotografiábamos sin descanso.
Una visita obligada son las playas de Miami Beach. En ellas miles de charranes y de rayadores descansan indiferentes a la gente que pasea a su lado.También tuvimos tiempo para visitar los famosos mochuelos excavadores de florida, que excavan sus madrigueras en el suelo, rodeados de lujosos chalets y urbanizaciones. Eso si, donde anida un mochuelo, no se puede construir.