El caso Carrasco
Fernando López del Oso es consciente de que llega a una ciudad sensibilizada por el asesinato hace algo más de un año de Isabel Carraco, un caso que conmocionó a la sociedad leonesa. "Había terminado el borrador de la novela cuando conocí este caso, que realmente me conmocionó. Hasta que se comprobó que obedecía más a temas de índole personal la verdad es que me asusté, porque pensaba que se estaba haciendo realidad lo que yo pretendía que solo fuera una ficción. Aquí lo grave sería que alguien, por temas estrictamente políticos, decidiera llevarse por delante algún gobernante. Ambos casos me producen la misma repulsa, porque en contra de lo que pueda parecer yo no comparto la simpatía que algunos personajes de la novela sienten por la figura del asesino. Yo no la siento por él sino más bien por el inspector De Soto, que es el que pretende con la ley en la mano luchar contra los políticos corruptos y además encontrar a este asesino", señala.
Aquí lo grave sería que por temas estrictamente políticos alguien decidiera llevarse por delante algún gobernante López del Oso cree que tanto en la novela policiaca como en el cine de género la figura del asesino despierta mucha simpatía y atracción en el lector y en el espectador porque "hace lo prohibido, hace lo que nos repele, pero a la vez entendemos que es un juego porque estamos hablando de una novela o de una película. Pero si esto trascendiera al plano real, el asesino se encontraría no con el aplauso de la gente sino con su más firme oposición", asegura el escritor madrileño, que no cree que su novela peque de oportunista. "Empecé a escribir la novela cuando estaba el otro partido en el gobierno, acabé cuando está este partido en el gobierno y la promoción la hacemos cuando está viniendo un cambio con nuevos partidos. Lo que sucede es que los escritores no somos impermeables a lo que sucede y a mí me preocuparon e indignaron una serie de casos. En mi caso concreto digerí todo aquello y fui también un poco buscando la esencia; es decir, si el poder tiene que corromper necesariamente al individuo, dónde queda la ética personal en todo esto... Ahondando un poco sobre estas y otras cuestiones surge esta novela que toca todos esos temas que son universales y que yo creo trascienden la coyuntura literal del país y de este momento histórico. Si esta novela la lee un portugués, un italiano o un griego la hará suya inmediatamente, y si se lee dentro de unos años estoy convencido de que muy probablemente varios de sus elementos serán todavía perfectamente reconocibles".
Pensar en el lector
Fernando J. López del Oso reconoce que llegó a la literatura gracias a su padre, el psiquiatra, periodista y magnífico comunicador especializado en temas de misterio y parapsicología, Fernando Jiménez del Oso, del que recibió un gran consejo que siempre ha tenido muy presente. "Piensa en quién escribes, piensa en quién te está escuchando y adecúa el mensaje y el tono a esa otra persona, me decía", recuerda López del Oso, que siempre ha admirado el estilo depurado de su padre a la hora de trabajar los párrafos hasta que uno se queda plenamente satisfecho.
La novela toca temas universales que trascienden la coyuntura literal del país y de este momento histórico De la gira por 21 ciudades españolas que ha emprendido hace algo más de una semana y que finalizará el próximo 28 de junio en Barcelona le satisface sobre todo el hecho de que le saca de su hábitat natural, que es un escritorio donde se pasa muchas horas al día haciendo una labor casi de oficinista. "Ahora son tres semanas en las cuales estás en la carretera y en contacto permanente con los libreros y con los lectores, que hablan de la novela y de lo que les sugiere el título de la misma. Se trata de tener con los potenciales lectores un trato muy cercano, de saber cómo cala en la gente lo que tú pensabas cuando escribías", señala Del Oso, para quien otro hecho muy revelador de la gira son las visitas a las librerías, "que te sitúa otra vez en el aspecto real de la profesión, en las dificultades que tiene este trabajo que es muy bonito pero bastante duro".