Lola Herrera regresa a León para asumir por última vez un personaje que ha marcado toda su carrera, un personaje con el que –reconoce– no congeniaba al principio hasta que se sumergió bien a fondo en el mismo. «De mi trabajo de actriz una de las cosas que más me gusta es esa parte en la que te encuentras con mil contradicciones contigo misma, te sientes perdida, te sientes feliz un día porque encuentras algo que te parece clave...», confesaba la actriz a Vanessa Ramiro en el portal Revista Teatros, un personaje que es el reflejo de una España determinada, de una época concreta, de una sociedad que por suerte ha sabido evolucionar y situar a la mujer en el lugar que realmente merece. «Aunque me crié en la misma sociedad que describe Delibes, todo depende de dónde naces, quién te educa, en mi caso tuve la suerte de aterrizar en una familia obrera, pero sabiendo lo que querían y con lo que no estaban de acuerdo, y eso te da otras alas para volar, aunque no te dé derechos porque no existían para nosotras. Yo tenía una base importante, mi familia, que Carmen no tuvo», reconoce Herrera a las mismas fuentes, sabedora de que los tiempos han cambiado y que, «aunque ‘Cármenes Sotillos’ existen, se han dado pasos de gigante y afortunadamente hay una gran mayoría de mujeres que estamos por la labor de batallar por lo que nos corresponde y, sobre todo, a ver si algún día de verdad podemos estar en los puestos donde se toman decisiones porque las mujeres tenemos una manera distinta, una mirada en la vida y en el proceso de llevar a cabo las cosas», declara Herrera a Revista Teatros. Lola Herrera vuelve con ‘Cinco horas con Mario’ en una gira de despedida que la está llevando por toda España y que es un motivo de celebración.