Es difícil catalogar en un único epígrafe a un leonés que fue dibujante, pero también accionista. Y tan cartelista y grabador como docente. Y muralista. Y pintor. Y escultor e ilustrador. Es difícil definir a un creador tan prolífico, tan polifacético, tan curioso como para intentar abarcar todo tipo de terrenos artísticos de un solo trazo. Quizá fue el intento desesperado por hacerlo, por comprender el genio detrás de la obra, lo que congregó este jueves a una multitud ansiosa por acercarse todo lo posible al arte de Rosendo García Ramos ‘Sendo’.
En la Sala Provincia se extienden con brío, hasta el próximo 13 de septiembre, 54 pinturas, 10 dibujos de técnicas diferentes, 33 grabados, cuatro serigrafías, dos pequeñas esculturas y varios libros de poesía de Gamoneda, Llamazares, Crémer y Pereira, entre otros, ilustrados a mano. También hay proyecciones: las del happening ‘Trashumus’ que llenó la capital maragata de un rebaño con 700 ovejas pintadas por Sendo y la de la acción–de ahí lo de accionista– ‘Queimoss’, en la que narra su llegada a Lisboa, que «es como la inmolación de parte de su obra y también la inmolación de los ismos».
Así lo explica Luis García Martínez, coordinador de proyectos del ILC y comisario de una muestra sobre el autor que no encuentra precedentes. «Había participado en exposiciones colectivas, como la que planteamos en Astorga con la visión de Antonio García García ‘Toño’, Benito Escarpizo y Sendo», relata: «Ahí se hizo una visión muy sintética de la evolución de cada uno, pero aquí, por ejemplo, hay temas que pueden parecer un poco extraños, como el compromiso político de Sendo, que era una persona encantadora y amabilísima, pero su obra plantea reivindicaciones políticas muy importantes».
La preocupación por el patrimonio ecológico y la inmigración son algunas. Pueden apreciarse en las imágenes que protagonizan los marcos de esta sala de exposiciones en plena capital provincial, que ahora rinde homenaje a un artista que trascendió sin reparos las fronteras de su tierra, natural como era de San Justo de la Vega, para llegar con su obra al resto del mundo. «En Portugal tuvo una repercusión de mucho tiempo, pero es que también ganó premios en el exterior y ha sido un artista que ha estado exponiendo en diferentes países», continúa el comisario: «Y luego, a nivel nacional, tuvo una trascendencia muy importante; la obra ‘Trashumus’ estuvo en el cierre de los telediarios durante un montón de tiempo».

En sus palabras, lo que consigue esta exposición es «poner en valor a una figura que tuvo una proyección nacional, pero que como consecuencia de la ruptura política con el arte vinculado a la posguerra» quedó ligeramente eclipsado por «lo más emergente, que era lo que interesaba». Aunque –dice García– «eso no quita para que su obra haya sido reconocida, esté en museos y haya tenido un recorrido muy importante».
Bajo el título ‘Sendo: el movimiento, lo trágico, la ruina y lo literario como creación’, la Sala Provincia intenta abordar todas las facetas de un hombre que falleció en 2022 y cuya obra le ha permitido mantenerse latente en la memoria de sus familiares. «Después de tanto tiempo sin que él esté, es bastante emocionante para nosotros», asegura su hijo Nuno, visiblemente emocionado: «Después del tiempo y de pasar el trago de superar la pérdida, es el momento de volver a intentar salir adelante y su obra es la manera de que siga vivo porque es el legado que nos deja».
A su lado sonríe su madre, Marisa, testigo directo del proceso de creación del artista. «Era un hombre que trabaja en silencio, no daba un ruido», revela contenta, aferrada a los recuerdos que le suscitan sus creaciones: «Después de muchísimos años, lo único que quería era pintar y enseñárselo al mundo. Siempre me decía que después de más de 40 años dedicado a este bello oficio de plasmar la vida interior y exterior, captando el sentido de la vida y los acontecimientos diarios, seguía siendo feliz haciendo esto».
Ahora, tras cuatro años sin Sendo, el artista mirará la exposición desde ese lugar críptico al que no ha llegado su obra y lo hará, seguro, feliz. Feliz por ver felices a sus familiares y seres queridos. Feliz porque, aun sin pincel a mano, continúa enseñándole su obra al mundo. Feliz, también, porque con su arte sigue plasmando la belleza de la vida interior y exterior.
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