"Filandón más hilandoiro… filandoiro" dijo la actual presidenta de la asociación leonesa Pro Monumenta para explicar el nombre de lo que iban a ‘representar’ en el cierre a unas jornadas celebradas el día de San Froilán en Lugo, organizadas por el Grupo Etnográfico Traxandaina, que en un futuro ‘devolverán’ la visita a la leonesa para un nuevo filandoiro esta vez en la otra tierra de San Froilán..
Era el colofón a una intensa mañana de ponencias de diferentes expertos gallegos tanto en San Froilán como en el Camino de Santiago, con especial dedicación al de Künig, y se cerraron con el filandón leonés organizado por Pro Monumenta, que desplazó a la ciudad gallega en fiestas a un grupo de socios que explicaron el filandón y contaron historias vinculadas al eje central de la cita; el obispo lucense-leonés, los lobos, las romerías de San Froilán… Durante la mañana también una demostración muy galaico leonesa, una demostración de un teitador de los Ancares, de Piornedo, sobre cómo construir un teito. Explicó Juan que «me suelen llamar el último teitador pues ya nadie se dedica a esto, estamos prácticamente solos y la verdad es que nos llaman de todas partes, pero no podemos atender a demostraciones, talleres, reparar teitos… incluso nos llaman para chozos, pero es un trabajo complicado y duro, nadie lo quiere», dándose la anécdota que uno de los miembros de la expedición de Pro Monumenta le pedía el teléfono para reparar un techo que le habían hecho hace 40 años otros ancareses y al decirle el pueblo… « se preocupé, que ya me llamó su hija y ya quedé con ella». Y siguió explicando su trabajo: «Primero hay que sacar la paja vieja e ir atando manojo a manojo; después cada 20 ó 25 centímetros vas echando un vincallo paso a paso hasta el cúlmen que decíamos, y allí lo haces al revés, para que no entre el agua, que por eso se dice al veo».

Las ponencias y el filandón se celebraron en el Centro de Interpretación del Camino de Lugo, rodeados de paneles sobre la vida y avatares de San Froilán y también con exposiciones de corozas, colchas y atuendos tradicionales. Cerrando la mañana un representante de la Asociación lucense, Javier Gómez Vila, catedrático de Arqueología y presidente de la Vía Künig de Lugo, que quiso incidir en la importancia como nexo de unión del Camino de Küning, que después de leer párrafos sobre su recorrido leonés, mucho más ‘asequible’ que el Camino Francés, se centró en un detalle que tal vez a los leoneses «os haya pasado desapercibido pero a mi me resulta particularmente llamativo. Al hablar de las gentes que va encontrando en su camino, a su paso por tierras leonesas utiliza una expresión que únicamente he encontrado en ese párrafo y dice que los leoneses son buena gente».
Esas palabras cerraron la mañana pero no la presencia leonesa, sí la pública, pues la gentes del Grupo Etnográfico Traxandaina también querían dejar estela de “buena gente” y acompañaron a la expedición leonesa durante toda la tarde realizando con ellos un ameno y documentado recorrido por las famosas murallas y otros elementos del rico patrimonio lucense para cerrarlo el lunes con la visita a la Catedral y un taller de cantería donde trabajan algunos artesanos que están participando en la restauración de la Sagrada Familia de Barcelona, obra de Gaudi.

Con ello cerraron el puente que ha abierto entre el filandón leonés y el hilandoiro lucense, o entre dos asociaciones con finalidades muy parecidas a ambos lados del Manzanal y hasta unidas por esos Ancares de los que llegaron los teitadores, concretamente Juan González Abella, el último teitador, que fue noticia hace unos meses cuando protagonizó diversos programas de televisión en los que, al hablar de que el oficio se acaba, no dudó en señalar que «por suerte la Xunta de Galicia protege más y mejor estas construcciones y las subvenciona, lo que hace más viable que sigan en pie. Los teitadores de la vertiente leonesa trabajan más en la gallega que en la suya».
Marina Sánchez, por su parte, incidía en el magnífico trato recibido de los anfitriones, lo provechoso y nercesario de este tipo de encuentros y trabaja en la idea del II Filandoiro, esta vez en tierra leonesas.