Desde pequeña, Leny Pellitero comenzó su afición por la fotografía fotografiando todo lo que veía con la cámara Werlisa de su padre, que se la dejaba cuando era adolescente y practicaba con sus hermanos. Con el tiempo se dedicó a la enfermería en la sanidad pública en Oviedo y desde 1994, cuando se fue con la organización Medicus Mundi a Perú, decidió compaginar su trabajo con la fotografía de las personas que acogían su presencia entre ellos con agrado. Tras la primera experiencia en Perú hubo más años en los que pasó sus vacaciones con esa ONG recorriendo lugares como Angola, Sudán, Agfanistán, Pakistán, Cuba, Marruecos, Rumanía, Bolivia, India, República democrática del Congo, Sudán del Sur, Senegal, así como Sicilia, Portugal y España, aunque en fotos sueltas.
Hubo una época en la que no pudo participar en sus veranos con la ONG y tras su jubilación estuvo tres meses en Bolivia con el padre Nicolás Castellanos en una singular experiencia, tanto por el trabajo, la forma de actuar del obispo como el calor sofocante que pasaron allí. Vivían, como dice ella "en el palacio del obispo, una casina en la que hacía un calor que te morías con un pequeño ventilador, comíamos juntos y hacíamos un trabajo ímprobo con los habitantes de los lugares que atendíamos". Sobre su fotografía comenta: "Me gusta mucho trabajar en blanco y negro, y a veces me gustan las tonalidades suaves en color, lejos de la saturación, aunque prefiero el blanco y negro. Me gustan fotos en interiores, en especial las cosas que las casas tienen en las habitaciones, utensilios, fotos, postales y ropajes, muebles...".

En mayo del año 2019 presentó en la galería Cinabrio una exposición sobre su estancia en Angola y en ella se vieron fotografías de camionetas o barcos abandonados en medio de la nada, lugares a los que la sola presencia de un ser humano les da su valor, como las personas que han posado ante su cámara. La gente, la naturaleza, el interior y exterior de las casas y las aldeas son tres ejes que confluyen en las fotografías de Leny. Algunas de esas fotografías de Angola pueden verse en la exposición que será inaugurada este viernes a las 19:00 horas en el Centro Leonés de Arte.
A lo largo del tiempo sus recuerdos son las fotografías y las fotografías le han ayudado en los momentos difíciles, de enfermedad o de estar necesariamente en casa y sobre esas fotografías. "Hay personas que van de viaje y escriben un libro y del mismo modo, yo documento por medio de las fotografías mis viajes", dice: "Después esas mismas fotografías me han ayudado en momentos difíciles, porque en cada momento miramos las cosas de una manera diferente".

Sobre la relación con las personas de otras culturas que se ponen delante de su cámara la respuesta puede ser diferente de unos países a los otros, pero todo depende de su actitud positiva ante ellos. "La gente no muestra reparos al ser fotografiada o ponerse ante la cámara, porque a lo largo de los años desarrollas una cierta empatía con la gente tratándoles de un modo u otro, ayudándoles y colaborando con ellos y trabajando las relaciones con la gente y de este modo la misma gente pide ser fotografiada", explica.
La muestra de Leny Pellitero es un mosaico de diferentes culturas que han abierto sus corazones ante la cámara de esta fotógrafa que presenta una mínima expresión de la cantidad de material que ha ido acumulando a lo largo de los años y que merece ser contemplado para conocer las diferentes culturas por las que ha transitado y su mirada especial a todo lo que ha visto en los numerosos países del mundo en los que ha trabajado ayudando y conociendo a los demás. Todo ello se podrá contemplar en el espacio de la calle Independencia de León hasta el día 22 de noviembre de este año 2026.

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