Otras variantes de toques de campana que se han ido perdiendo con la incorporación de elementos mecánicos son los denominados a ‘nube’, que se realizaba cuando la tormenta amenazaba las cosechas del campo; a ‘vecera’, que anunciaba la salida del ganado a pacer los pastos comunales; a ‘rogativa’, que se llevaba a cabo en primavera para bendecir los campos; a ‘concejo’, toque que se hacía con una sola campana para reunir a los vecinos del pueblo para hacendera; a ‘fuego o rebato’, que alertaba a los vecinos de un incendio, o a ‘fiesta’, una de las modalidades más difíciles por la clase de ritmos que lleva.
Este recital ha servido de preámbulo al reportaje que saldrá en julio en el próximo número de la revista ‘Catedral de León’, la publicación semestral de la Pulchra que edita el Cabildo catedralicio en colaboración con la Editorial Vía Sacra.
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