Lagüelles es una localidad complicada para acercarse desde la carretera debido a que el puente que cruza el río Luna está caído y el lodo dificulta mucho el paso, aunque haya quien ha sido capaz de hacerlo. No es posible cruzarlo en vehículo todo terreno a no ser que se desee hundirse en el lodo y tener que pedir ayuda, como ha ocurrido con muchos vehículos que se han quedado atascados en el barro del pantano este año y han debido ser rescatados.
La ruta se puede realizar en las dos direcciones: bien comenzando suavemente y finalizando con la ascensión y descenso más fuertes, o bien comenzando fuerte y finalizando por la pista de modo más relajado. Las siguientes líneas se decantan por esta segunda opción.
Para comenzar la ruta es preciso tomar la carretera de Abelgas y antes de llegar a esta localidad existe una central eléctrica y un aparcamiento bastante amplio. Desde este punto se sigue en dirección sur por la ruta del cordel de las merinas cuesta arriba, entre bosques de hayas que en el otoño se encuentran muy coloridos, cruzando más tarde el arroyo para internarse en unas praderas que se comienzan a poblar de piornos. Llegando a las praderas de Ladreo, se ve a la derecha el valle que va a Abelgas, a la izquierda el que sube entre piornos y zarzas al collado de la Solana de Ladreo y de frente los murallones que bajan hasta el Callejón de las Fusicas. Se puede subir por la Solana de Ladreo y al llegar a la collada pasar por otra collada a la derecha entre las rocas al valle contiguo, con excelentes vistas al pantano de Barrios de Luna y a los picos Cabachín, Meloita, Cerro Pedroso y Peña de Prado, descendiendo entre el hermoso sabinar hacia la majada de la Dehesa de los Hidalgos. Se puede también cruzar el callejón de las Fusicas, subiendo a la Collada de San Lorenzo tras dejar el cordel de las Merinas en un desvío a la izquierda, llegando también a la Dehesa de los Hidalgos, desde allí bajar por el camino y ver la surgencia de agua entre las rocas, donde nace uno de los arroyos de Lagüelles, para internarse más tarde en el bosque y luego bajar si se desea visitar sus ruinas y acercarse al pantano. Una vez vistas las ruinas se debe volver a la pista y seguirla durante aproximadamente cuatro kilómetros entre bosques de hayas y robles con el pantano siempre a la derecha y una excelente vista de las montañas que dominan la vega de Sena de Luna, tales como la Lastrona en la sierra de la Serrona o el pico Cabachín que se ha ascendido anteriormente desde la localidad de la Vega de Robledo. Finalmente el camino llega a una zona donde se ven las tuberías que llevan el agua para la central eléctrica de Abelgas y a la misma central, donde finaliza la ruta.
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