Si en los años sesenta, tal y como describía Berlanga en su película, primaba la hipocresía social, ahora nos hemos vuelto totalmente insensibles hacia la pobreza, reconoce Marta Redondo. «Nos hemos vuelto tan insensibles que a los pobres que piden por las calles ya los vemos como parte del mobiliario urbano. Antes te encontrabas un pobre en una esquina y ahora te encuentras un pobre en cada portal. Yo trabajo en Villalón de Campos, donde doy clases de lengua y literatura, y hace unos días llevamos a los chicos a Madrid para que vieran el musical ‘We will rock you’, basado en la vida de Queen, y en los aledaños del teatro me llamó la atención ver a un grupo de indigentes acampando en la vía pública, una imagen que hasta entonces solo veías en las películas americanas pero no en la vida real», señala Redondo, que reconoce que el libro se empezó a fraguar hace tiempo en el cuentacuentos que se lleva a cabo en el Café Varsovia por iniciativa de Terelu Rodríguez, aunque el objetivo inicial no era la lucha contra la aporofobia sino solidarizarse con una niña que había contraído una de esas enfermedades tildadas de ‘raras’. Una serie de trabas para llevar a cabo el proyecto terminaron por cambiar el objetivo del mismo y recaer en la labor que desde hace tiempo viene desarrollando Félix Llorente al frente de la Asociación Leonesa de Caridad. «Laly del Blanco fue la que nos puso en contacto con esta asociación que lleva en León desde el año 1906. Por lo que respecta al libro, el lector se va a encontrar una amalgama de relatos de muy distinto calado. Los hay que sí que hablan de la pobreza, pero también hay poesías y otros con un toque humorístico, como los de Miguel Ángel Cercas, o con una inspiración más poética, como puede ser mi caso. Es una selección de escritos y poemas de varios autores que hemos dado parte de nuestra producción para la causa».
Mariposa Ediciones se ha encargado de la publicación de ‘Alas de mariposa’ a través de su sello Crisálida, un título que a juicio de Marta Redondoes polisémico, «primero por la propia niña, que en un principio inspiró a Terelu por ese problema que tenía, y luego por el tema del ‘efecto mariposa’, que como sabes cualquier acto pequeñito tiene un efecto multiplicador», sostiene la docente y escritora, para quien primero la crisis financiera y ahora la pandemia han agravado la pobreza en el mundo y, lo que todavía es peor, nuestra actitud ante quienes la sufren. «Estoy convencida de ello. Si los pobres antes eran invisibles, ahora lo son más. A raíz de la pandemia nos hemos vuelto muy individualistas. Nuestra mascarilla no solo nos ha tapado la boca sino los ojos. Este es un virus que también nos puede afectar al alma y a la capacidad de compadecernos de los demás. Con el tema de las vacunas estamos muy preocupados de nuestro propio bienestar y nos olvidamos de los pobres».
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