Parece evidente que ningún repertorio se le resiste a Jonas Kaufmann. El tenor alemán compagina los grandes papeles de Wagner, Puccini o Verdi –con los que agota entradas en todo el mundo y cosecha premios por doquier– con incursiones más ligeras, como las canciones populares italianas o alemanas, las tonadas navideñas o, ahora, las bandas sonoras de cine. A finales de 2023 publicó el álbum ‘The Sound of Movies’ (nada menos que el vigésimo sexto que edita con Sony), que al año siguiente llevó a concierto.
Esta tarde a las 19:30 horas, Cines Van Gogh retransmite el recital ‘The Sound of Movies’, grabado en 2024 en Praga, en la bellísima Sala Smetana, bautizada en honor al compositor de ‘El Moldava’ (cuyo retrato figura en el centro del órgano tubular). Construida a principios del siglo XX en estilo modernista, acogió la declaración de independencia checa en 1918. La Sinfónica Nacional Checa (fundada en 1993 y especializada en música popular y cinematográfica) acompañó al mediático cantante de Múnich (1969) en este recital, con la batuta de su compatriota y buen amigo Jochen Rieder (1970). Un recorrido por ocho décadas de películas, principalmente de Hollywood pero también europeas.
Podríamos esperar temas clásicos como el arrebatador ‘Maria', de 'West Side Story’ (1961, Leonard Bernstein) o ‘What a wonderful world’, que grabó Louis Armstrong en 1967 y veinte años más tarde volvió a popularizar el filme Good Morning, Vietnam. Eso sí: sorprenden otras elecciones más modernas, como la canción principal de ‘Gladiator’, de Hans Zimmer (2000), titulada ‘Nelle tue mani’; o escuchar en español ‘Por una cabeza’, el tango que bailaba Al Pacino en ‘Esencia de mujer’ (1992). Lo escribió el argentino Carlos Gardel en 1935, poco antes de morir en un accidente de avión junto al letrista Alfredo Le Pera.
En todas estas piezas, más contenidas de lo que acostumbra (hay críticos que se refieren a las «vacaciones de un tenor» al hablar de estas excursiones por repertorios de menor compromiso), Kaufmann demuestra una vez más su versatilidad, calidez, expresividad, dicción, timbre oscuro y carisma. Aunque ninguna virtud sobresale más que la musicalidad: lejos del tono heroico de alguno de sus roles habituales (Chénier, Parsifal), también es capaz de lo íntimo y lo delicado, con esa capacidad comunicativa tan suya. Se le nota amor por el cine, que lo ha acompañado en todos sus viajes por el mundo; más aún cuando descubrió la influencia de la ópera en las producciones alemanas de los años 30, con la presencia de tenores clásicos como Joseph Schmidt o Richard Tauber.
La velada se completa con algunas piezas orquestales, de la mano de Rieder, principal aliado de Kaufmann en sus recitales (‘Love Songs’, ‘It’s Christmas’…). No podían faltar compositores indispensables del séptimo arte, como el neoyorquino John Williams (1932), eternamente asociado a la mítica banda sonora de Supermán; como el genio milanés Nino Rota (1911-1979), colaborador de Zeffirelli (‘Romeo y Julieta’) y de Fellini (‘La Strada’); o como Max Steiner (1888-1971), austriaco que emigró a Nueva York y luego a California durante la I Guerra Mundial, y que concibió para los estudios de RKO y Warner algunas de las páginas fundacionales del sinfonismo estadounidense, de ‘King Kong’ a ‘Lo que el viento se llevó’.