Estaba el padre Martino reflexionando con gentes de Celadilla, después de recibir un homenaje, sobre personajes olvidados de la historia y él conoce mejor a los vinculados a los Jesuitas, su congregación. Salió el nombre de Mariano Gutiérrez Lanza. No le pillaron en fuera de juego.
- Recuerdo que hace unos años estuvo en el colegio para documentarse una sobrina, sobrina nieta imagino. Fue un personaje muy interesante, «un hombre que olía los ciclones, de manera científica por supuesto, que nada llueve del cielo, hay que trabajarlo. Está enterrado en Cuba.
Enterrado en Cuba y olvidado en León. Hace tan solo unas semanas que se ha cumplido el 150 aniversario de su nacimiento, en 1865, en Pardavé de Torío. Entre los fastos elegidos por las instituciones (con saturación de Santa Teresa) no han encontrado un hueco, un pequeño hueco, para este leonés que fue un científico que ha escrito su nombre engestas muy diversas. En Cuba, donde está enterrado y vivió muchos años al ser destinado al colegio Belén de La Habana, le han escrito una biografía, el profesor Luis E. Ramos Guadalupe, miembro de la Academia de Ciencias de Cuba, quien define al leonés como "ilustre, humilde y sabio, hoy olvidado". Y a la hora de ofrecer algunas razones para luchar contra ese olvido, por injusto, apunta sólo algunas en una entrevista con Alfonso García cuando apareció el libro, en 2011. "Conceptualizó e instaló la primera estación sismológica existente en Cuba; además, halló telescópicamente y estudió al cometa Halley en 1910, cuando este se hallaba aún más allá de la órbita de Marte; pronosticó los cuatro huracanes más intensos que azotaron a Cuba entre 1910 y 1932; fue uno de los dos meteorólogos que alcanzaron la categoría de Miembro de Mérito de la Academia de Ciencias en Cuba; propició la realización del primer sondeo atmosférico en Cuba, empleando globos y radiometeorógrafos; y difundió sus avisos de ciclón tropical mediante la radio comercial, allá por 1935, siendo uno de los pioneros en la divulgación científica con frecuentes artículos en los periódicos de La Habana e, incluso, en programas de radio".
Y sólo habla de una somera enumeración de los méritos de quien explica que «gracias a él, nuestros abuelos emigrantes o indianos escaparon de perecer, en la tierra o en el mar, víctimas de los extremos de la naturaleza. Así, su desempeño y su acción social se expresan en miles de vidas salvadas en el Caribe y el Atlántico gracias a sus acertados pronósticos cada vez que les amenazaba un ciclón tropical».
En sus primeros años, cuando aún era niño de jugar con la nieve, se acerca al cura de su pequeño puebloOtros de los que se beneficiaron de sus acertados pronósticos, pues se jugaban la vida en ello, fueron los dos históricos aviadores Mariano Barberán y Joaquín Collar, quienes se arriesgaron a cruzar el Atlántico, de Sevilla a Camagüey y La Habana, en el monomotor Cuatro Vientos, un nombre escrito en la historia de la aviación. Los dos reconocieron que enla gesta fue fundamental el acierto en los pronósticos del jesuita de Pardavé.
Allí, en Pardavé, figura desde 2007 el único reconocimiento que se le ha hecho. La plaza central, la de la iglesia, al lado del "homenaje al maestro" está la placa que dice Plaza del Astrónomo Mariano Gutiérrez Lanza. Ypunto, nada más, algo es algo.
Por aquella plaza correría aquel niño del que escribe su biógrafo: "El 26 de mayo de 1865, una humilde familia entre las pocas decenas que viven en Pardavé, aldea de la provincia de León, en España septentrional, tuvo la alegría de recibir el nacimiento de un hijo. El niño fue bautizado en la parroquia del lugar y se le nombró Mariano, en evidente homenaje a la Virgen. (...) Durante sus primeros años de vida, mientras aún era tiempo de jugar con sus pequeños vecinos y correr sobre la nieve, el joven Mariano se acerca al cura del lugar y recibe la influencia preeminente de un medio rural carente de otros acontecimientos". Así eligió la opción de ser jesuita. "En 1890, le llamarán sus superiores y le dirán que será enviado a La Habana, como profesor del Real Colegio de Belén, aun cuando no se había ordenado como sacerdote".
Y en Belén estaba el más importante observatorio de Cuba...
Ilustre, humilde y olvidado
Mariano Gutiérrez Lanza nació en Pardavé en 1865, ahora hace 150 años. Pese a su olvido fue uno de los grandes de la astronomía y la meteorología de la epoca. Salvó miles de vidas prediciendo los ciclones del Caribe y el Atlántico y participó en gestas como el heroíco viaje del Cuatro Vientos
27/08/2015
Actualizado a
11/09/2019
Lo más leído