El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la declaración de los hórreos del norte de la península ibérica como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, a propuesta del ministro de Cultura, Ernest Urtasun. La medida reconoce no solo el valor arquitectónico de estas construcciones tradicionales, sino también su dimensión simbólica, social y cultural.
Presentes en territorios como Galicia, Asturias, León, Cantabria, Navarra y País Vasco, los hórreos han servido históricamente para almacenar cosechas y proteger alimentos de animales, gracias a su característica elevación sobre pilotes que favorece la ventilación y dificulta el acceso de roedores. Sin embargo, su relevancia trasciende lo material: constituyen espacios de memoria colectiva y referentes identitarios ligados a prácticas y saberes tradicionales.
El Gobierno subraya que esta declaración busca garantizar la salvaguarda de ese patrimonio inmaterial, reforzando su estudio, documentación y transmisión entre generaciones. Asimismo, destaca su papel en la cohesión social y en el fortalecimiento de las identidades locales.
Pese a ello, los hórreos afrontan riesgos como la pérdida de su función original, la desconexión generacional o la desaparición de los contextos culturales que les dan sentido. Por ello, las medidas impulsadas pretenden preservar tanto su estructura como los oficios y significados asociados, asegurando su continuidad como símbolo vivo del pasado y presente rural.