Paz y José, un matrimonio que acaba de celebrar su 62 aniversario, se han convertido en unos singulares embajadores de Almería en León. La pareja, unida desde su juventud tras conocerse cuando él realizaba el servicio militar en la Marina española, ha querido rendir homenaje a sus raíces almerienses con un mural dedicado a esta provincia andaluza en la trapa de su cochera, situada en el número 24 de la avenida San Mamés.
La obra, que incorpora el popular símbolo del Indalo junto al lema turístico "Almería, donde el sol pasa el invierno", ocupa el espacio que en otro tiempo albergó la histórica Panadería La Mallorquina. El mural fue realizado como proyecto de final de curso por alumnos de tercero y cuarto de ESO del colegio Marista San José, dentro de una iniciativa que relaciona el arte rupestre con el arte urbano y que contó con el asesoramiento del arqueólogo leonés Fernando Muñoz Villarejo.

El Indalo, una figura antropomorfa que sostiene un arco sobre su cabeza, es uno de los emblemas más reconocibles de Almería. Durante siglos fue pintado en las fachadas de Mojácar como símbolo de protección y buena suerte. Su origen se encuentra en las pinturas rupestres de la Cueva de los Letreros, entre Vélez-Blanco y Vélez-Rubio, datadas en la Edad del Cobre y declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1998.
Aunque su nombre deriva de Indalecio, el actual símbolo almeriense alcanzó su popularidad en el siglo XX gracias al Movimiento Indaliano, impulsado por el artista Jesús de Perceval y otros creadores que buscaban una imagen representativa para la provincia. Hoy, el Indalo forma parte inseparable de la identidad de Almería, una herencia cultural que Paz y José han querido compartir con los vecinos de León.