La Montaña Central es una de las zonas hermosas y variadas de la provincia, con una gran cantidad de arroyos, valles y cumbres que dan pie a recorridos diversos. A lo largo de bastantes años se fueron planteando muy variadas rutas por parte de la entidad Tomero y Romillo, y fotografiadas por el alma mater de esa asociación que era Ordoño Llamas, diseñador de muchas de ellas y trabajador incansable hasta que no pudo más. Esta ruta fue una de las señalizadas por su empresa con dos miradores, varios postes además de marcas en los árboles, y a él se dedica este artículo. Como homenaje en el año 2013 un grupo de compañeros y amigos realizaron la ruta completa del pico Gallo, que apareció en este medio en 2016.
En esta ocasión se realiza la ruta en otoño, solamente por el tramo del hayedo y con niños, que en todo momento deben estar bien controlados. La propuesta es comenzar por Almuzara, cruzar el Monte Brición y subir a Peña Grande para volver por el mismo recorrido finalizando en Cármenes. También se puede hacer inicio y final en cualquiera de los dos lugares si no se dispone de la logística adecuada.

Desarrollo de la ruta
La ruta comienza en la localidad de Almuzara, donde desemboca la calle Real de la localidad, cerca del bar de la misma, hoy cerrado. Cruzando con cuidado la carretera se toma el camino que sale enfrente y que tiene barandilla metálica a la izquierda, bajando directamente al río que se cruza por un puente de cemento, para salir a una zona de praderas donde se debe tomar un sendero a la derecha que sube hacia un camino que se sigue hasta que se encuentre lleno de maleza, donde se sale para continuar subiendo buscando el terreno más despejado tomando sendas que abundan en la subida.
Al final se alcanza el camino que sube desde Cármenes y por el que se volverá al finalizar la ruta, pero en esta ocasión, se sigue hacia la izquierda para pasar por una zona que puede estar embarrada después de las lluvias, donde hay colocada una bañera a modo de abrevadero.

Se va a continuar por el camino hasta llegar primero a un collado con buenas vistas y algo después a otro mirador donde se ha instalado un panel informativo bastante deteriorado en la actualidad. A partir de este panel comienza el hayedo del monte Brición con algunos ejemplares muy antiguos y el camino va a encontrar varias subidas y bajadas donde, en algunos casos, se debe tener bien vigilados a los niños para evitar sustos. Algunas zonas húmedas se deben pasar con cuidado buscando las partes donde hay menor posibilidad de hundirese en el barro. El camino es una continuidad de subidas y bajadas hasta llegar al punto en el que se deja el camino para seguir por un sendero más empinado que va a continuar ascendiendo hasta finalizar el bosque.
Cuando finaliza el hayedo comienza un tramo bastante empinado de roca, hierba y barro si está húmedo, lo que puede propiciar las caídas y en este momento los acompañantes deben valorar la situación de los niños para no continuar subiendo y si se ve que están capacitados se afronta la subida que no es demasiado larga y finaliza en una parte más suave de pradera con roquedo al fondo. Se sigue subiendo por esta parte más suave yendo un poco a la derecha hasta finalizar en la cresta que da al valle de Gete, con vistas a las Peñas de Sancenas al fondo. Al llegar a la Peña Grande se da por finalizado este recorrido, porque después hay pinares, para volver de nuevo por el hayedo del monte Brición.
La vuelta es por el mismo camino, teniendo cuidado en el descenso por la zona rocosa más empinada y siguiendo todo el camino hasta el enlace con la senda de Almuzara. Desde ese lugar se continúa por el camino que va a Cármenes, finalizando en la iglesia de la localidad.
