Gus Berrueta: "Estas imágenes se deben tanto al azar como a la necesidad"

El fotógrafo expone su serie titulada ‘El bosque tembloroso’ en La Cabaña ubicada en la calle Relojero Losada del Barrio de los Artistas

31/12/2025
 Actualizado a 31/12/2025
El fotógrafo Gus Berrueta junto a algunas de las imágenes expuestas en La Cabaña de Mónica Alija, en el Barrio de los Artistas. | VICENTE GARCÍA
El fotógrafo Gus Berrueta junto a algunas de las imágenes expuestas en La Cabaña de Mónica Alija, en el Barrio de los Artistas. | VICENTE GARCÍA

Dentro de la jornada de puertas abiertas del barrio del Crucero, denominado también Barrio de los Artistas, ha inaugurado recientemente Gus Berrueta una exposición en La Cabaña, espacio ubicado en la calle Relojero Losada.

Gus Berrueta es un artista del mundo leonés que se ha forjado a base de aprender por la experiencia y en particular gracias a su relación con el premiado fotógrafo Pepe Núñez Larraz de Salamanca, único fotógrafo con el Premio de las Artes de Castilla y León, con quien se sigue formando, además de su actividad continua y su relación con muchos fotógrafos leoneses. En el año 2013 participó en una exposición colectiva en el Albéitar con una selección de fotos bajo el título de ‘Uróboros’ en la que plasmaba el enramado de las paleras del Bernesga a su paso por el puente de San Marcos. Unas fotografías figurativas y estáticas que van a ser la fase previa del ‘Bosque Tembloroso’, que ya se reflejan en el artículo que escribió para este periódico en 2018 en sus postales desde el parque.

Acerca de los motivos que expone se centra en los vegetales que encuentra en su día a día en sus paseos junto al Bernesga en la ciudad de León. Son fotografías de enorme dinamismo con los árboles en movimiento en imágenes que caen dentro de la abstracción. Sin embargo, al principio, no tenía un proyecto inicial o un hilo conductor, era algo que se encontraba en su cotidianeidad y nunca le había llamado la atención, aunque hubo una iluminación especial o algo que le hizo fijarse en esos motivos de la Naturaleza, porque como él comenta: «No tenía una idea preconcebida ni fue algo que hubiera planeado, solamente que yo paso por aquí habitualmente y de repente un día ves una luz diferente que te hace parar y te dices: parece que esto tiene fundamento y haces una, dos, tres... Haces un carrete entero, de los de antes. La verdad es que el primer sorprendido fui yo al ver lo que salía. Luego al abrirlo en el ordenador tuve que desechar bastantes, claro. Para obtener esto tiré cientos, no, miles de fotos. Se deben tanto al azar como a la necesidad». 

Recuerda que estas imágenes pueden representar la continuidad con su anterior exposición aunque un paso más adelante como reconoce: «Hice una exposición en el Albéitar hace más de diez años ya. En cambio, esto es el bosque 2.0; una evolución de aquella exposición, pues voy jugando con giros, barridos y movimientos diversos e iban saliendo estas cosas, pero yo seguía pensando que había que volver a mirar y a hacer fotos como me decía mi mentor Pepe Núñez, que hacía muchas abstracciones y esto no deja de ser abstracción. Él recalcaba que hay que mirar dos veces, mirarlo de otra manera. Y esto es el resultado sin que hubiera una idea preconcebida».

Gus Berrueta junto a la galerista Mónica Alija.VICENTE GARCÍA
Gus Berrueta junto a la galerista Mónica Alija. | VICENTE GARCÍA

Casualmente hace poco ha leído un artículo sobre la topofilia, el arraigo a un lugar por vínculos emocionales. Entonces un lugar tan acogedor como un bosque, que cambia con las estaciones del año y cambia con las distintas horas del día, en un momento dado puede ser un refugio; un cobijo que te da sombra y frescor en verano y en invierno te protege de la lluvia y del frío. Ese bosque tan acogedor de repente cambia la luz y se puede convertir en algo tenebroso, ominoso, siniestro...y sobre ello dice: «Creo que esta serie, sin pretenderlo de antemano, representa esos cambios subjetivos, pues depende de tu estado de ánimo el bosque te puede dar una cara u otra».

La exposición de Gus Berrueta está presentada colocando una fotografía de mayor tamaño que muestra la maraña de ramas de las paleras del Bernesga. Alrededor de ella en un tamaño menor se encuentran las fotografías dinámicas del bosque tembloroso colocadas de dos en dos, como las páginas enfrentadas de un libro, lo que para él resulta una deformación profesional, pues pasó su vida laboral –como señala– «trabajando durante 28 años en la editorial Everest haciendo libros» y eso se nota: «Lo configuré por parejas enfrentadas como las hojas de un libro con fotografías similares».

Con respecto a su trabajo como fotógrafo lo suyo es plasmar lo que le gusta y aquello que va encontrando en sus paseos sin algo común ni programado. «Hago fotos según paso a lo que me llama la atención y no dejo de hacer fotos nunca, pero no tengo un proyecto concreto», relata.

Mónica Alija ha acogido en su galería artistas muy variados a lo largo del tiempo que la lleva abierta, y además de las exposiciones desarrolla numerosas actividades relacionadas con el Arte y es una institución más en el Barrio de los Artistas. Sobre su relación con ella Gus comenta: «Mónica en la Cabaña me ha tratado muy bien y me ha dado todas las facilidades que he ido precisando».

La exposición de Gus Berrueta ‘El bosque tembloroso’ se puede ver en la Cabaña de la calle Relojero Losada en el barrio del Crucero, el conocido ya como Barrio de los Artistas.

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