Giovanni Papi, presidente de Acal, comenta que en su país ya se han realizado dos ediciones de ‘El cuenco como metáfora’ , una en Faenza, que es la capital mundial de la cerámica, y otra en su ciudad natal, Siena, por lo que le pareció una buena idea trasladar a León una iniciativa en la que una treintena de ceramistas y alfareros llevan a cabo una interpretación artística del cuenco, que para Papi es la única pieza dentro del arte cerámico que se presta a una multitud de metáforas. "El cuenco tiene muchísimas variantes: lleno, vacío, rico, pobre, roto... Desde ahí se parte y se empieza a crear, con lo cual cada uno ha tenido que pensar, imaginar y realizar", comenta el ceramista italiano, que reniega del término artesano porque se viene utilizando desde hace años para cualquier cosa. "Yo soy ceramista y Miguel alfarero. Somos personas que trabajamos en un oficio concreto, que en mi caso es la cerámica y en el suyo la alfarería. La definición de artista tiene que venir de alguien que vea en mí o en Miguel esas cualidades", argumenta Papi, para quien el término artesano se ha desvirtuado y hasta que no logre recuperar su verdadera identidad prefiere renunciar a considerarse como tal. La exposición ‘El cuenco como metáfora’, que permanecerá abierta al público hasta el lunes, engloba algo más de treinta obras de cerámica y algunas piezas de alfarería tradicional que han querido exponer a mayores porque consideran que la alfarería es una parte importantísima del trabajo que realizan. "Siempre existen ciertas diferencias entre alfareros y ceramistas, pero el cuenco aúna a todos. Ha sido también una reconciliación dentro del mismo gremio entre alfarería tradicional y cerámica creativa, una pieza para todos y cada uno con un desarrollo. Papi contribuye a la muestra con dos piezas de denuncia que ha llamado ‘Incongruencias’.
30 ceramistas y 10 alfareros
La presentación de la muestra ‘El cuenco como metáfora’ , a la que acudieron la concejala de Cultura, Patrimonio y Turismo, Margarita Torres; el concejal de Comercio, Consumo y Fiestas, Pedro Llamas, y el secretario de Acal, Miguel Ángel González, sirvió como preámbulo a la inauguración de la Feria de la Cerámica y Alfarería que reúne en la plaza de San Marcelo a 30 ceramistas y 10 alfareros, 29 de ellos procedentes de Castilla y León y 11 de otros puntos de la geografía española y Portugal. En opinión del concejal de Fiestas se trata de «una cita imprescindible» dentro del programa de fiestas de San Froilán, "porque generas un evento de calidad, estás dando a conocer artesanos y que se haga actividad económica".Por su parte, Miguel Ángel González, que es también el presidente de los alfareros castellanos y leoneses, aseguró que en Castilla y León es donde mejores ferias de cerámica y alfarería se realizan de toda España, si bien apuntó que necesitan del apoyo de las instituciones para que este tipo de eventos siga teniendo esa repercusión a nivel nacional e incluso fuera de nuestras fronteras. "La feria de León está situada entre las mejores que se realizan en nuestro país, y en la actualidad se puede decir que vivimos de las ferias de cerámica y alfarería. Sin embargo, remamos a contracorriente porque, desgraciadamente, la artesanía en general tiende a desaparecer. Como bañezano vengo de una quinta generación de alfareros, pero me resulta difícil inculcar a mis hijos, que están estudiando, un oficio que hay que mamarlo desde pequeño. De ahí la dificultad de seguir adelante", reconoce González, que no obstante está convencido del arraigo que la feria tiene en la sociedad leonesa tras la celebración de 36 ediciones.