"La ceniza la utilizaban para lavar la ropa, el lino y también como lejía. Esto se hacía en el entremisu. Era blanca y buena. Todos los años venían de Barrio de la Puente a por la ceniza de roble aquí (Villanueva de Omaña)"... "Había mucho enebro en Mirantes, sus frutos o bayas son pequeñas, entre grises y azuladas cuando maduran y con ellas se hace la ginebra. Crece en terrenos secos con apenas tierra como las calizas. (Vega de Caballeros)". (...) "El te de peña se usaba para todo, se iba a recoger todos los años en agosto. Tenías que ir a las calizas, aquí (en Fasgar) son escasas... En Ariego de Arriba se recogía también para el catarro, hay a quien le iba bien... En Portilla de Luna lo recogíamos para los problemas estomacales"... "En Folloso la genciana la buscábamos para las lombrices".... "En Salce una vez nos mordió el lobo una oveja y le marchó la piel de la paleta de abajo, tenía una herida grande y con el agua de ortiga la curamos".
Las anteriores son solamente algunas de las ‘recomendaciones’ o usos que el roblano Miguel Ángel Blanco Rodríguez recoge en su libro, de reciente publicación, titulado ‘Etnobotánica en la Reserva de la Biosfera de los Valles de Omaña y Luna’, en el que este ingeniero forestal leonés recoge buena parte de las numerosas encuestas (más bien largas conversaciones) que realizó entre los vecinos de los pueblos a los que se refiere en el título del libro, Omaña y Luna.
En este estudio aparece Blanco Rodríguez arropado por un buen número de investigadores y profesores que documentan y completan su trabajo, su aportación fundamental es el saber popular, los usos y remedios que en nuestros pueblos se daba a las plantas, los árboles. Usos de todo tipo que ha clasificado en varios grupos:Alimentación humana, alimentación animal, medicina, veterinaria, uso tóxico y nocivo, uso combustible, en la construcción, en industria y artesanía, usos medioambientales, uso ornamental o usos sociales, simbólicos y rituales;como se ve muchos más de lo que se apuntaban en el inicio de esta reseña.
Miguel Ángel Blanco ya ha presentado el libro en algunos de estos lugares y hoy lo hará en Murias de Paredes, a las 19 horas, de la forma más amena y cercana, como un filandón en el que estarán algunos de sus informantes, que ya no quedan muchos, por desgracia.